viernes, 16 de diciembre de 2011

XXXI Trofeo Akiles 2011


Cuando descubro una carrera interesante que me cuadra con el finde, aflora en mí una vena impulsiva, que me ciega hasta el punto de provocarme una necesidad vital de inscribirme a ella en ese mismo instante (no vaya a ser que se agoten los dorsales). No pienso en el estado de forma que presento, si tengo molestias o si me puede perjudicar de cara a futuros objetivos, lo único que busco es añadir otra mueca al revolver.
Pues bien, el pasado domingo volvía a darse dicha circunstancia. El Trofeo Akiles me pareció interesante por varias razones: Libraba ese finde, un 10000 era apetecible, no era excesivamente caro (cada día me cuesta pasar más por caja si superan la barrera de 1 euro/km), discurría íntegramente por la CdC que siempre es un placer y por último, no por ello menos importante, que no la había corrido en ninguna ocasión.
Por tanto actué de rigor, y dejé atada mi presencia a la que convertiría en mi carrera número 29 (igual que tacos tengo) en lo que llevamos de 2011.

Que haya acabado muscularmente destrozado mi primer maratón hace 2 semanas... NO IMPORTA.

Que haya perdido una uña de raíz, y otra en proceso, a falta de 2 días para la carrera... NO IMPORTA

Que en las 7 últimas semanas haya corrido 60 km (si le restas los 42,195 del maratón, sale lo que he entrenado)... NO IMPORTA

Que desde el maratón, vuelva a tener la molestia al caminar en el talón derecho y no he trotado ni un km por miedo a que vuelva el dolor incapacitante de la dichosa fascitis...NO IMPORTA

Lo ÚNICO IMPORTANTE es que ya ha llegado el domingo 11 de diciembre y el menda lerenda tiene que ir a pasar revista a la CdC.

Me levanto sin emoción o ánimo alguno, y como quien acude diariamente a su puesto laboral, me preparo y salgo de casa para cumplir con el trámite.


De la carrera he oído y leído maravillas. La lleva organizando durante 30 años, como su propio nombre indica, uno de los clubes de atletismo con más solera de la capital: El club Akiles.

Este año, por primera vez, junto a la prueba original de 10 km se disputa otra carrera de 5km (muchos organizadores se están subiendo al carro de organizar carreras de distancias menores para obtener mayor número de inscripciones y por ende mayores ingresos).

Este hecho en sí, dejando a un lado la mayor masificación que cada día presentan las carreras populares, a mi no me afecta (mientras no varíen el precio del dorsal). Bien por los organizadores si pueden duplicar las ganancias de un año al otro, yo haría lo mismo.
Pero una cosa, si aumentas el cupo de corredores, debes de estar a la altura y los servicios al corredor han de mantenerse con respecto a ediciones anteriores.

No seré yo quien ponga en duda la seriedad y el buen hacer de este club en términos generales, o si lo ocurrido hoy ha sido fruto de la mala suerte. Pero siendo este mi primer Trofeo Akiles puedo concluir que:  HOY EL CLUB AKILES NO HA ESTADO A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIAS 

No ahondaré en detalles como la decisión de dar la salida a ambas carreras al mismo tiempo, aunque opine que ha sido un error y que deberían modificarlo para futuras ediciones, ya que a mi no me ha afectado (pero que les pregunten a los ganadores de la prueba de 10km, que les parece entrar en meta esquivando a la gente que finalizaban en ese instante la de 5km)

Mi crítica se centra en el punto que hemos sufrido casi todos: La paupérrima organización a la hora de repartir dorsales y chips. Existían únicamente 2 puestos que anunciaban: Dorsales Intenet (la gran mayoría). Obviamente se han formado unas colas de impresión, mientras que los puestos para recoger el chip los que habían cogido el dorsal en tienda, estaban vacios.
Resultado: Tras quedarnos congelados soportando la espera, la carrera ha dado comienzo con más de media hora de retraso (yo me ponía en la cola a las 9:35 y recogía dorsal y chip a las 10:25). A muchísima gente, este hecho le ha condicionado por completo el devenir de su carrera.

No ha sido mi caso, pues estando 50 minutos en la cola pasando frio e iniciar la carrera sin calentar o habiendo recogido en 5 minutos el dorsal y calentando como Dios manda, el resultado hubiese sido el mismo.


Vayamos pues, con la carrera. Se da la salida y queda patente que no solo me obceco al realizar la inscripción. Siguen sin importarme toda la retaila de cosas que he citado en las primeras líneas, pues en vez de ser prudente y salir progresivamente hasta comprobar sensaciones, salgo a toda pastilla y poco después del km 2 ya estoy para el arrastre. Los 4 primeros km pican hacia arriba, y yo como siempre con la estúpida ilusión de hacer los km acercándome a 4´. El primero cae en 4:07, el segundo en 4:12, pero me doy cuenta que no voy. Ni de caja, ni de patas, no tengo ritmo y encima el talón me duele horrores. Me lamento pero ya es tarde. Los km 3 y 4 padeciendo en 4:51 y 4:42 respectivamente, y una vez superada la subida, se afronta una bajada vertiginosa donde se podía recuperar el tiempo perdido. Ahí es donde peor lo paso, el talón lo llevo jodido nuevamente. No recuerdo un dolor tan punzante ni en la del BBVA, Morata, Retiro, Media de Bruselas o cualquier otra carrera en que he corrido lesionado.

Y aquí me hallo nuevamente, en otra carrera y cojeando para variar (al final me ganaré un mote, ya verás... alguno ya me ha encontrado parecido con Fraga). Tan solo quiero acabar. Obviamente el tiempo es lo de menos.


Entro en meta tras completar, según el garmin, los 9930 m en 44:15 siendo el llegado 691 de los 2568 que finalizaron la carrera de 10 km.





Pues eso es todo, regreso a casa apesadumbrado y decaído (y no por realizar mi peor marca en un 10000 hasta la fecha). Esta vez no me sirve el haber añadido otra carrera a la saca, pues el dolor en la fascia (que tras 3 semanas de reposo había desparecido casi por completo permitiéndome correr el Maratón) sigue enquistado justo en el punto de inserción en el calcáneo con mayor intensidad que nunca.

Por ello, a pesar de estar ya inscrito (soy un ansias), es seguro que no correré el domingo próximo la Media Maratón de Villaverde a pesar de la ilusión que me hacía y veremos si llego a la San Silvestre Vicalvareña el día 31 por la mañana.

Ibuprofeno, hielo, taloneras, masajes y demás, iros preparando que el tio Vicen vuelve a las andadas.
Al menos la camiseta está guapa

domingo, 11 de diciembre de 2011

¿ Y ahora qué ?

Han pasado ya casi 2 semanas. Me acerco a 14 días en los que mi actividad "atlética" ha sido nula. La semana posterior al maratón fue traumática. En mi vida había experimentado tal dolor en las piernas. No puedo referirme a él como agujetas. Era algo más, estaba muscularmente roto, atarme los cordones o subir/bajar escaleras se convertían en tareas titánicas.
El siguiente video, en clave de humor, refleja a la perfección el estado en que me encontraba (aunque supongo que muchos también os veréis identificados en las situaciones que en él aparecen). Eso sí en mi caso cambiaría del título la palabra día por semana.


Sin embargo la segunda semana, estando ya muscularmente repuesto, si podía haber salido a rodar algún km para ir recuperando sensaciones.
Pero no lo he hecho. Primero porque presento, nuevamente, la molestia en el talón derecho al apoyar y me da pavor empezar a trotar y que reaparezca el dolor en todo su esplendor. Además como consecuencia de la ampolla en el dedo meñique del píe izquierdo que tanta lata me dió en el final de la carrera, he perdido la uña y al roce me da unos pinchazos graciosos (cosa que se remedia con una tirita o esparadrapo, por lo que esta excusa no sirve).

Si no vuelve a salir, será una bonita cicatriz para recordar la batalla

Y segundo, y más importante, porque me pregunto:
¿Para qué? Si ya no tengo un objetivo a la vista .. y con el frio que hace.
¿Estaré sufriendo algún tipo de depresión post-maratón? No lo sé, pero dentro de unas horas pondré remedio a esta situación, pues correré el tradicional Trofeo Akiles en la CdC. Esperemos que me ayude a salir del pozo de vaguería y desidia en que me hallo inmerso.

Por otra parte, quería además utilizar este post tanto para comentar mis sensaciones tras la carrera, como para expresar mi disgusto acerca de ciertos temas en los que, según mi opinión, la organización no estuvo a la altura que se espera en una prueba de esta índole.

Respecto la primera cuestión, dejando a un lado lo hecho añicos que he estado, he comenzado a valorar la carrera que realicé. Obviamente las malas sensaciones de la segunda parte y final no me las quitará nadie, pero días después he comprendido que el fin (acabar un maratón en 2011) ha sido cumplido, y que los medios para llegar a ello deben quedar en un segundo plano . Por tanto a día de hoy me encuentro feliz de haber escogido la segunda de las opciones que sopesé allá por el km 32, y estoy convencido que volveré a enfrentarme al Maratón (eso sí, no sé cuándo) para saldar las cuentas que han quedado pendientes.

Y para finalizar, en lo relativo a los temas que opino que debería pulir la organización para futuras ediciones, ya pasado el calentón del momento, únicamente los exprondré y daré mi opinión, intentando no hacer mucha sangre (aunque por casi todos los que corrimos allí son de sobra conocidos) :

- Tema Avituallamientos: Para mi, la mayor cagada de la organización. Un error imperdonable e injustificable. Si anuncias en la web que vas dar Powerade en botella, no lo cambies sin previo aviso por Aquarius y encima en vaso. Además si tienes 7000 corredores inscritos, ten cantidad suficiente para que no se queden sin provisiones todos aquellos que realizan tiempos de 3h45-4h en adelante (¿Qué pasa con ellos, no pierden sales? Digo yo que si son los que más tiempo corren durante la prueba, son los que más se merecen la isotónica).

- Tema túneles: No es quejarse por gusto, pero si se tienen que atravesar, estaría bien al menos una pequeña reseña por parte de la organización. Ya que venden a bombo y platillo el maratón como llanísimo, no estaría de más advertir que casi en el km 30 se tienen que atravesar 2 túneles para que a la gente no le pille de improviso.

- Tema tráfico: Durante varios km (más de los deseables) no se ha cortado totalmente el tráfico de las avenidas por donde transitaba la carrera. Lo suyo sería cortarlo totalmente, primero por la seguridad de los corredores y segundo porque desluce un poco, señores, una prueba con tanta categoría como anuncian en los medios.

- Tema cierre de control de cronometraje: Sinceramente no entiendo porque solo dan 5 horas de tiempo límite. Véase Madrid (6 h), Barcelona (6 h), Londres (8h), etc.  Si buscan tener un alto nivel de participación (mira que rápido anuncian que han corrido 12500 personas, pasando un poco por alto el dato de que 5500 son de la carrera de 10 km) con esta medida estás vetando a un montón de atletas que pueden moverse entre 5-6h. Y lo más importante, si estás convencido de dar solo 5 horas, no cortes el control a las 5:10:27 (el atleta que llegue en 5:10:26 acabará contento, pero que le pregunten al que hace 5:10:28 a ver si opina lo mismo)

- Tema extras: No es que a muchos nos importe, y supongo que muy pocos se apuntarán a un maratón por la bolsa del corredor, pero señores, con 7000 inscripciones entre 40-65 euros/unidad ya podían copiar un poquito a otras pruebas del calendario nacional. Yo de momento estoy esperando a que me manden la camiseta por correo, pues según parece tuvieron un pequeñín problema de camisetas falsas del patrocinador... Y que menos que un diplomita en condiciones, que a muchos nos gustaría (me incluyo) tener un recuerdo de dicho día... Ahmm claro que si se cobra en vez de regalar , como las fotos a 19 pavos, todo sale más rentable.


Y a groso modo eso es todo. Sin acritud, por si lo lee de casualidad alguno de los organizadores, pero espero que en años posteriores subsanen estas deficiencias, pues me temo que de no ser a si, a muchos no nos volverán a ver el pelo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

XXXI Maratón Divina Pastora Valencia 2011

Y por fin llegó el gran día

El reloj marca las 6:00 cuando me pongo en pie tras desconectar su alarma. Aun habiendo pasado en la cama menos de 6 horas, me encuentro increíblemente descansado y tranquilo. Probablemente sea debido a dormirlas del tirón como consecuencia de la fatiga acumulada del viaje del día anterior y a que acudo a la carrera sin objetivo alguno por lo que los nervios comunes ante eventos de tal magnitud no han hecho acto de presencia.

Desayuno habitual consistente en un café con leche, dos tostadas con miel y cereales. Duchita, visita al Sr. Roca (si ya sé, no hace falta ser tan explícito...) y tras vestirme y coger los cachivaches (Garmin, mp3, geles, vaselina y brazalete de muñeca para las llaves), parto hacia Valencia.

Sobre las 8:00 aparco en el parking del C.C. El Saler y procedo a realizar el ritual de preparación típico en días de carrera. Coloco centrado el dorsal en la samarreta "Senyera" de la afició que estreno para la ocasión (la de veces que escucharé durante la mañana aquello de: Amunt Valencia!!). Elijo para la carrera las NB759, pues con las Ghost4 solamente he hecho 5-6 salidas y no quiero un disgusto. También usaré las medias de compresión, ya que a pesar de la mala experiencia el día de su estreno en La Latina, al final me he hecho a ellas y corro más a gusto llevándolas. Además decido no llevar pulsómetro, ya que temo quedarme sin batería en el Fore y como salgo sin un ritmo de carrera determinado (en caso de tenerlo sería además por min/km y no por pulsaciones) solo me serviría para después constatar lo "quemao" que estoy. Así que pasando de mis latidos. Por último saco la vaselina y ... (vale, vale, no tan explicito J). Me pongo un sueter viejo de Cutty Sark (deportista que es uno oiga) que tenía por casa, para protegerme del fresquillo hasta comenzar, pillo el mp3, los geles y pongo rumbo hacia la salida.


El marco de salida es incomparable, tanto el maratón (7000 atletas por el carril derecho), como la carrera paralela de 10 km (5500 atletas por el carril izquierdo) dan comienzo a la par, tras una mascletá, desde el Puente de Monteolivete.
Me coloco bastante detrás de los cajones de 3h30m y pasados 2 minutos 50 segundos pico el Garmin al cruzar bajo el arco de salida.


Cuando decidí correr el maratón, hace más de 3 meses, elegí un plan de entrenamiento sub 3h30, a pesar de que mis marcas en 10k y media dijesen que podía optar a 10-15 minutos menos, porque mi principal objetivo para el debut era terminar y disfrutar.  Para ello debería correr los 42,195 Km a una media de 4:58 min/km.

Pero todo eso a día de hoy poco importa. Estoy aquí porque el dolor en mi talón derecho es asumible (hace 3 semanas veía las estrellas desde el primer impacto), pero el precio que he pagado para ello ha sido alto. He perdido multitud de entrenos desde la cuarta semana del plan en que comenzó la fascitis, llegando a tener que parar completamente las últimas 3 semanas para tener la opción de intentarlo al menos.

Y aquí me hallo, en la salida del Maratón de Valencia, dispuesto a vivir esta nueva experiencia. Por supuesto no tengo ninguna estrategia de carrera, ni siquiera sé hasta que km me permitirán llegar mis piernas, por tanto lo que haré es correr a un ritmo cómodo y a ver en que termina todo esto.


Comienzo pues a disfrutar del ambiente y a devorar km. Al salir desde una posición tan retrasada voy adelantando a multitud de corredores en los primeros compases de la prueba. Sobrepaso a los prácticos de 4h15, posteriormente a los de 4h30 (si yo también pensé que algo fallaba ahí) y unos km después al de 3h45. Pasado el km 9 doy caza al enorme grupo que rodeaban a la liebre de 3h30. Permanezco junto al grupo unos instantes, pero tras comprobar que mi ritmo es un poquito superior, decido tirar para adelante.

Al pasar por Mestalla ya me empiezan a dedicar algún Amunt Valencia!!, a lo que yo siempre respondo: AMUNT!!. Llego así al km 10, los tiempos que indicaré a partir de ahora son los reales facilitados por la organización (el FR marcaba ya bastantes metros demás), en 46:53 (4:41 min/km) y aprovecho para beber un poco de agua. Como me encuentro bien con este ritmo continuo sin novedad hasta el km 15 por el que paso en 1:09:57 (este 5000 a 4:37 min/km). En el avituallamiento bebo también solo agua, pero advierto que la isotónica que anunciaban en la web como Powerade en botella ha pasado a ser Aquarius en vaso (error imperdonable a la organización), y sigo a mi marcheta. Casi sin darme cuenta, cruzamos el cauce del río y llegamos a la Avenida del Cid. Frente al Hospital General se encuentra el paso del Medio Maratón.


Al observar 1h37m bajos en mi Garmin, la organización no proporciona ese dato (anda que también...), no doy crédito. Extrapolando datos, mi tiempo de paso real por el km 21,097 debió estar en torno a 1:38:00 (es decir la primera mitad a 4:39 min/km de media)

Ni en mis previsiones más optimistas podía augurar un panorama como el que se presenta a estas alturas de la película.
Todo está saliendo a pedir de boca. Mi mayor temor, el dolor en el talón (salvo pequeñas molestias), no ha dado la cara de momento. En cuanto a mis fuerzas, para haber hecho una primera media más que digna, me encuentro bastante entero y con los 4 geles y pastillas de glucosa sin tocar.

En este momento me asaltan varias preguntas: ¿Y por qué no? ¿Por qué no soñar con acabar la carrera?
A pesar de la euforia, soy consciente que todavía es pronto para lanzar las campanas al vuelo, por lo que me autorespondo: Tranquilo Vicentín, agárrate los machos, que la verdadera carrera comienza ahora.
Entre la animada tertulia conmigo mismo, advierto que comienza a producirse una situación que me va a impedir correr con normalidad... Parada técnica al canto, meadita y situación resuelta J. Este km es por ello el primero (sin contar el km1) que realizo por encima de 4:45 (me sale a 5:27).

Reanudo la marcha, pero las sensaciones ya no son las mismas. Comienzo a notar una molestia en el gemelo izquierdo, no es un pinchazo ni un amago de rampa, sino más bien una rigidez que hace que centre toda mi atención en dicho músculo. Así realizo los km 23 y 24 a 4:45, pero algo no va bien.
Como no me va la vida en ello, decido aprovechar el avituallamiento del km 25 para parar, tomar isotónica, un gel y estirar el gemelo, ya que prefiero perder algo de tiempo ahora a sufrir un latigazo unos km después y tener que retirarme.

Ficho en el km 25 con 1:57:50 (como anécdota reseñar que ocupo en este punto de la carrera la misma posición - 1761 - que 10 km atrás).
Tras estirar reanudo la marcha y me adentro en un terreno desconocido para mi (la mayor tirada que he realizado en mi vida ha sido de 24 km).
Consigo mantener el tipo hasta el km 28, pero mi ritmo a ya está por encima de los 5:00 min/km, y justo ahora cuando empiezo a flaquear se muestra ante mí un "contratiempo" que no entraba en mis planes. Para no cortar el tráfico del Paseo de la Pechina, supongo, nos obsequian introduciendo en el recorrido un túnel para sortear dicha avenida. La verdad es que no es para tanto, obviamente si me lo ponen en el km 10 ni me entero al pasarlo, pero a estas alturas, si vas justito, se nota y de que manera.
Y si uno me deja tocado, ni que decir como salgo del segundo. Ni divisar las Torres de Serrano alzándose majestuosas a mi derecha me levanta el ánimo (ni tampoco ver en el Garmin como me casco ese km en 3:57, je, je obviamente por perder la señal de los satélites)

Igualito que yo habían salido los africanos del túnel hace 1 hora

Se cruzan los Jardines del Turia por el Puente del Real y llegamos al km 30. Paso por ese punto tras 2:23:25 (este 5000 ya se me va a 25:35). Me paro en el avituallamiento, bebo Aquarius, tomo gel, estiro. No soy ni la sombra de lo que era 10 km atrás. El gemelo lo he ido controlando a base de acortar la zancada y estirándolo cada pocos km, pero ahora estoy pasando por aquello que sabía que antes o temprano ocurriría. Me encuentro vacío, sin fuerzas y con un hambre brutal. A estas alturas, ya lo tenía previamente estudiado, tengo dos opciones:

- Poco después  del km 32 cuando se enfila la Avenida del Puerto en vez de girar a la izquierda por Doctor Manuel Candela para realizar el último anillo hasta meta, hacer el giro a la derecha y en 1 km estaría en mi coche y todo habría acabado.

- Cargarme de valor y, ya sin importar tiempos, desafiar toda lógica y girar a la izquierda para intentar realizar esos 10 km (aunque fuesen andando) para alcanzar la gloria emulando a Filípides. Por lento que fuera entraría en el tiempo tope de 5 horas que permiten (otra genialidad de la organización..).

** Obviamente a toro pasado frente al ordenador, es muy fácil para cualquiera decantarse por una opción, pero en carrera, amigos, la cosa cambia **

Arranco a correr de nuevo y cuando me hallaba muy cerca del punto clave, con la mirada perdida y docenas de corredores sobrepasándome por ambos lados, clavo la vista uno que me pasa como un misil y observo un serigrafiado en la parte posterior de su camiseta que reza: no pares unyko.

Que alegría, es Javi, otro bloguero y forista que conocí, como apunta él en su crónica, en la kedada de forofosdelrunning el día del Pilar en la CdC para hacernos una Tapia y unas birras.
Acierto a gritar su nombre, y tras volverse y ver mi lamentable estado, con una sonrisa expresa la sorpresa y alegría del encuentro, me  pregunta que tal voy y me comenta que pensaba que yo no correría al final por estar lesionado.
En unos segundos lo pongo rápidamente al día, no me perdonaría hacerle perder el ritmo y perjudicarle en su carrera, le digo que tire que va fortísimo (aunque él me lo confirma, solo hace falta verle para saberlo) y va a pulverizar su marca (y vaya si la pulverizó, menudo crack).
Le confieso que no sé si acabaré y, aunque no recuerdo las palabras exactas, me dijo algo así como: Venga coño que solo quedan 10 km.
Nos despedimos pues, con un abrazo, deseándonos suerte mutuamente.

Este encuentro me ha supuesto una inyección de moral, así que en ese justo instante decido que si no dispongo de un par de piernas para acabar la maratón, deberé hacerlo echando mano de otro par de cosas.
Pero ojo !! aunque la decisión esté tomada, ahora hay que recorrer esos 10 km infernales. Lo único seguro es que tras todos estos km en soledad, al final iba a tener un compañero a mi lado todos los km que restaban a meta (y no, Javi no pincho para así llegar junto a él a meta). Realmente su nombre lo desconozco, pero muchos en alguna ocasión también han "disfrutado" de su compañía. Efectivamente me refiero al TÍO DEL MAZO.

Siempre guardaré un recuerdo especial por su compañía en mi primer Maratón

Me detengo a caminar en el km 34, y cuando intento a volver a arrancar... ZASSS latigazo en el isquio de la pierna izquierda. Ahora si que doy pena, o más bien risa, ya que parezco un pato corriendo. Como puedo llego al km 35 tras 2:52:25 (estos últimos 5km nada más y nada menos que 29:00).

Debe de ser la isotónica, gel y glucosa que me meto, pero completo el km del 35-36 en 5:06, aunque en seguida se me acaba el fuelle y vuelvo a hundirme. Además por si fuera poco noto como en el mismo pie, el izquierdo, tengo una ampolla en la planta y otra en el dedo meñique (que es la que más me molesta) consecuencia probablemente de la modificación de la pisada por la cojera.
Manda cojones, que tenga que parar por unas ampollas, pero es lo que hay.  Antes del 37, me detengo y me quito zapatilla y media para valorar ambas ampollas. Con la de la planta poco puedo hacer (rezar para que no se reviente) y a la del dedo meñique le pongo un esparadrapo que llevaba en el talón para que no roce con la media porque me da unos pinchazos tremendos. Así me casco este km en 8:34 (el más lento del maratón) y vuelvo a trotar sabiendo que restan menos de 5 km a meta.


Pasado el km 39, al encarar nuevamente el Paseo de la Alameda (en la dirección opuesta que tras la salida) y ver ya la ciudad de las Artes y las Ciencias, por fin soy consciente de que lo voy a conseguir. La sensación de satisfacción que experimento ahora mismo, pocas veces la he tenido en mi vida. Pero no vendamos la piel del oso antes de cazarlo, que quedan 2,5 km .
Paso por el km 40 con un tiempo de 3:25:10 (con un parcial estratosférico del último 5000 de 32:45, al lorito!!!) y esta vez, después de muchos avituallamientos, no paro. Cojo una botella de agua y engullo el último gel y las 2 pastillas de glucosa.

En ocasiones he escuchado que la gente te lleva en volandas en ciertas carreras. Hoy puedo dar fe, que en los 2 últimos km del Maratón de Valencia así ha sido. Después de estar sufriendo como un perro desde el 25 y parando en multitud de ocasiones, de lo más orgulloso me siento es de realizar los últimos 2 km sin parar a 5:34 de media con las dos piernas tiesas como palos y, sobre todo la izquierda, al borde del calambre. Y a punto ha estado de producirse en la rampa que bajaba desde el adoquinado a la pasarela enmoquetada (otra cosa a pulir por la organización en años venideros)

Indescriptible la sensación al entrar, tras 42 km, en la pasarela flotante sobre el lago y ver el arco de llegada al fondo.


Han sido los 195 m más largos que he corrido en mi vida, pero por fin, en un estado lamentable, cruzo la línea de meta de los  42,195 km en 3:37:24 , siendo el llegado 2561 de los 5682 (el resto hasta los 7000 inscritos que anunciaban supongo que no han corrido, se han retirado, han llegado fuera de tiempo o han sido descalificados).


Con los datos que se detallan en la crónica no es difícil encontrarme en el video

Lo triste de todo esto es que con la llegada a la vista, no he experimentado deseos de saborear ese momento, ni de grabarlo en mi mente, ni de dedicárselo a mi familia, novia, etc. No me he emocionado. Me gustaría contar que se me ha escapado alguna lágrima, sabedor de la gesta que acababa de realizar, pero no ha sido así.

Solamente quería cruzar la meta cuanto antes para coger la bolsa y devorar todo lo que en ella se alojase y poder por fin tumbarme a descansar. Una vez tirado en el suelo, como mucho alguna ocurrencia del tipo: "Ya verás la cara que van a poner cuando les diga que al final he terminado", pero nada más.





Sea como fuere, he conseguido mi objetivo de correr un Maratón antes de entrar en la treintena. Pero con ello, dicha carrera me ha dado una gran lección de humildad, enseñándome, de la manera más dura, a no subestimarla y rendirle el respeto que se merece,  por si alguna vez en un futuro se me vuelve a pasar por la cabeza desafiarla nuevamente.

Después de todo: YEAHHH I´M A FINISHER


Como corredor soy mediocre (a las pruebas me remito) y como escritor aún peor, pero espero desde aquí al menos poder haber transmitido la esencia de lo que he vivido corriendo esta prueba. Para mi esta crónica, aunque no en su forma pero si en su contenido, es de la que más me enorgullezco desde que comencé con el blog.

La valoración global de la carrera y mis sensaciones, días después de concluirla, quedan para otra entrada, pues este ladrillo tiene como objeto, única y exclusivamente, detallar el Maratón en sí y no los hechos derivados de vivir dicha experiencia.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Plan Maratón Valencia´11. Semanas 10, 11 y 12


Sábado 26-11-2011, 23:00 h. Requena (Valencia)

Habiendo transcurrido más de una semana desde el citado momento, estando digeridas y asimiladas las consecuencias derivadas de los hechos acontecidos, me dispongo a relatar con claridad fidedigna todo lo vivido por mi persona en el lugar, fecha y hora arriba indicados, que me ayudó a superar uno de los más difíciles retos a que me he enfrentado en mis casi 30 años de existencia.
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Pero antes de nada, como indica el título, voy a pasar a describir mis 3 últimas semanas de entrenos. Intentaré ser breve. El plan de entrenamiento dictaba:


A lo que yo respondí: Corriendo 0 Km en 0 sesiones. Ale resumen hecho.
Desde mi ignorancia de novato, tengo entendido que en las últimas semanas del plan se disminuye de manera considerable el kilometraje con el fin de asimilar todo el trabajo realizado. Esto se conoce como Tapering. Visto lo visto, ganarme en cuanto a entrenos es bien fácil, ahora bien quien quiera superarme en lo segundo lo va a tener crudo. Acaba de nacer Mr. Tapering J.

Bromas aparte, ahora se entiende la imagen de cabecera, ¿correcto?

Ya puestos, por rellenar unas líneas más, voy a realizar un rápido resumen de mis entrenamientos en estas 12 semanas:


* PLAN ELEGIDO PARA DEBUTAR EN MARATÓN - 787 KM EN 59 SESIONES

* MIS NÚMEROS - 338,69 KM EN 25 SESIONES (DE ELLOS APENAS 17 EN LAS ÚLTIMAS 5 SEMANAS)
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Continuemos pues donde lo dejamos:


Sábado 26-11-2011, 23:00 h. Requena (Valencia)

Me encuentro solo, en la cocina de casa de mis padres, frente a un plato de macarrones con tomate y atún que acabo de preparar.
Ellos están en Tarragona, al igual que yo hace 6 horas, pues acudimos días atrás para asiitir a un feliz acontecimiento: Mi prima y su novio iban a ser papis. Lina salía de cuentas el 11 de Noviembre, pero parece que Ruth no estaba muy por la labor de abandonar su hogar de los últimos 9 meses y al final tuvieron que sacarla sin su consentimiento el 26/11/11 (es decir hoy) sobre las 17:00. 


Sabiendo que todo había salido bien, y tras ver a Ruth unos minutos en brazos de Azael, el orgulloso padre, puse rumbo a Valencia a recoger dorsal y bolsa del corredor. La idea es, ya que está hecha la inscripción, acudir para disfrutar del ambiente y correr los km que me permitan mis circunstancias (Serán 10, 21, 30?. No lo sé, pero el caso es que nunca he corrido más de 24 km seguidos)

Rozando el tiempo límite, pasadas las 20:30 recogí los bártulos y entre unas cosas y otras he aterrizado en Requena hace apenas una hora. Maleta desecha, macarrones cociéndose y paso a llamar Bea (la pobre ha tenido que quedarse en Madrid porque tiene un examen del Máster la próxima semana). Antes de despedirnos, por la cam me desea suerte y me pide que no haga locuras y que en cuanto empiece a sufrir me retire. Obviamente mi respuesta ha sido algo similar a: Si cariño, no lo dudes ni un momento.

Y volvemos:

Sábado 26-11-2011, 23:00 h. Requena (Valencia)

Junto a mi fuente de carbohidratos comienzo a pensar... 10 horas para la gran cita. En este momento todo ha quedado atrás:

Semanas de entrenos (o "no entrenos"), stress por el curro y estudios (disfruto de vacaciones hasta el martes y el proyecto del Máster está entregado), dolor de talón insoportable (ahora es una molestia asumible).
Además voy sin presión alguna: No tengo que cumplir por haber realizado una buena preparación, no correré en compañía de nadie, no encontraré entre el publico a mi familia o a mi chavala y todos (incluido yo) damos por supuesto que me retiraré en algún momento, etc.



Sé que es una locura acudir a la salida con dolor (por poco que sea), tras 3 semanas sin hacer un km, llevando unos geles que nunca he probado y sobre todo hacer esto siendo mi primera maratón sin saber a lo que me enfrento.



No sé lo que pasará mañana, pero lo que es claro es que en menos de 10 horas, a pesar de estar rodeado de 12000 corredores más, me enfrentaré en la más absoluta soledad al reto deportivo más duro que he realizado nunca . Maratón, allá voy !!

Solo me queda pues, velar armas para la batalla


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