jueves, 8 de diciembre de 2011

XXXI Maratón Divina Pastora Valencia 2011

Y por fin llegó el gran día

El reloj marca las 6:00 cuando me pongo en pie tras desconectar su alarma. Aun habiendo pasado en la cama menos de 6 horas, me encuentro increíblemente descansado y tranquilo. Probablemente sea debido a dormirlas del tirón como consecuencia de la fatiga acumulada del viaje del día anterior y a que acudo a la carrera sin objetivo alguno por lo que los nervios comunes ante eventos de tal magnitud no han hecho acto de presencia.

Desayuno habitual consistente en un café con leche, dos tostadas con miel y cereales. Duchita, visita al Sr. Roca (si ya sé, no hace falta ser tan explícito...) y tras vestirme y coger los cachivaches (Garmin, mp3, geles, vaselina y brazalete de muñeca para las llaves), parto hacia Valencia.

Sobre las 8:00 aparco en el parking del C.C. El Saler y procedo a realizar el ritual de preparación típico en días de carrera. Coloco centrado el dorsal en la samarreta "Senyera" de la afició que estreno para la ocasión (la de veces que escucharé durante la mañana aquello de: Amunt Valencia!!). Elijo para la carrera las NB759, pues con las Ghost4 solamente he hecho 5-6 salidas y no quiero un disgusto. También usaré las medias de compresión, ya que a pesar de la mala experiencia el día de su estreno en La Latina, al final me he hecho a ellas y corro más a gusto llevándolas. Además decido no llevar pulsómetro, ya que temo quedarme sin batería en el Fore y como salgo sin un ritmo de carrera determinado (en caso de tenerlo sería además por min/km y no por pulsaciones) solo me serviría para después constatar lo "quemao" que estoy. Así que pasando de mis latidos. Por último saco la vaselina y ... (vale, vale, no tan explicito J). Me pongo un sueter viejo de Cutty Sark (deportista que es uno oiga) que tenía por casa, para protegerme del fresquillo hasta comenzar, pillo el mp3, los geles y pongo rumbo hacia la salida.


El marco de salida es incomparable, tanto el maratón (7000 atletas por el carril derecho), como la carrera paralela de 10 km (5500 atletas por el carril izquierdo) dan comienzo a la par, tras una mascletá, desde el Puente de Monteolivete.
Me coloco bastante detrás de los cajones de 3h30m y pasados 2 minutos 50 segundos pico el Garmin al cruzar bajo el arco de salida.


Cuando decidí correr el maratón, hace más de 3 meses, elegí un plan de entrenamiento sub 3h30, a pesar de que mis marcas en 10k y media dijesen que podía optar a 10-15 minutos menos, porque mi principal objetivo para el debut era terminar y disfrutar.  Para ello debería correr los 42,195 Km a una media de 4:58 min/km.

Pero todo eso a día de hoy poco importa. Estoy aquí porque el dolor en mi talón derecho es asumible (hace 3 semanas veía las estrellas desde el primer impacto), pero el precio que he pagado para ello ha sido alto. He perdido multitud de entrenos desde la cuarta semana del plan en que comenzó la fascitis, llegando a tener que parar completamente las últimas 3 semanas para tener la opción de intentarlo al menos.

Y aquí me hallo, en la salida del Maratón de Valencia, dispuesto a vivir esta nueva experiencia. Por supuesto no tengo ninguna estrategia de carrera, ni siquiera sé hasta que km me permitirán llegar mis piernas, por tanto lo que haré es correr a un ritmo cómodo y a ver en que termina todo esto.


Comienzo pues a disfrutar del ambiente y a devorar km. Al salir desde una posición tan retrasada voy adelantando a multitud de corredores en los primeros compases de la prueba. Sobrepaso a los prácticos de 4h15, posteriormente a los de 4h30 (si yo también pensé que algo fallaba ahí) y unos km después al de 3h45. Pasado el km 9 doy caza al enorme grupo que rodeaban a la liebre de 3h30. Permanezco junto al grupo unos instantes, pero tras comprobar que mi ritmo es un poquito superior, decido tirar para adelante.

Al pasar por Mestalla ya me empiezan a dedicar algún Amunt Valencia!!, a lo que yo siempre respondo: AMUNT!!. Llego así al km 10, los tiempos que indicaré a partir de ahora son los reales facilitados por la organización (el FR marcaba ya bastantes metros demás), en 46:53 (4:41 min/km) y aprovecho para beber un poco de agua. Como me encuentro bien con este ritmo continuo sin novedad hasta el km 15 por el que paso en 1:09:57 (este 5000 a 4:37 min/km). En el avituallamiento bebo también solo agua, pero advierto que la isotónica que anunciaban en la web como Powerade en botella ha pasado a ser Aquarius en vaso (error imperdonable a la organización), y sigo a mi marcheta. Casi sin darme cuenta, cruzamos el cauce del río y llegamos a la Avenida del Cid. Frente al Hospital General se encuentra el paso del Medio Maratón.


Al observar 1h37m bajos en mi Garmin, la organización no proporciona ese dato (anda que también...), no doy crédito. Extrapolando datos, mi tiempo de paso real por el km 21,097 debió estar en torno a 1:38:00 (es decir la primera mitad a 4:39 min/km de media)

Ni en mis previsiones más optimistas podía augurar un panorama como el que se presenta a estas alturas de la película.
Todo está saliendo a pedir de boca. Mi mayor temor, el dolor en el talón (salvo pequeñas molestias), no ha dado la cara de momento. En cuanto a mis fuerzas, para haber hecho una primera media más que digna, me encuentro bastante entero y con los 4 geles y pastillas de glucosa sin tocar.

En este momento me asaltan varias preguntas: ¿Y por qué no? ¿Por qué no soñar con acabar la carrera?
A pesar de la euforia, soy consciente que todavía es pronto para lanzar las campanas al vuelo, por lo que me autorespondo: Tranquilo Vicentín, agárrate los machos, que la verdadera carrera comienza ahora.
Entre la animada tertulia conmigo mismo, advierto que comienza a producirse una situación que me va a impedir correr con normalidad... Parada técnica al canto, meadita y situación resuelta J. Este km es por ello el primero (sin contar el km1) que realizo por encima de 4:45 (me sale a 5:27).

Reanudo la marcha, pero las sensaciones ya no son las mismas. Comienzo a notar una molestia en el gemelo izquierdo, no es un pinchazo ni un amago de rampa, sino más bien una rigidez que hace que centre toda mi atención en dicho músculo. Así realizo los km 23 y 24 a 4:45, pero algo no va bien.
Como no me va la vida en ello, decido aprovechar el avituallamiento del km 25 para parar, tomar isotónica, un gel y estirar el gemelo, ya que prefiero perder algo de tiempo ahora a sufrir un latigazo unos km después y tener que retirarme.

Ficho en el km 25 con 1:57:50 (como anécdota reseñar que ocupo en este punto de la carrera la misma posición - 1761 - que 10 km atrás).
Tras estirar reanudo la marcha y me adentro en un terreno desconocido para mi (la mayor tirada que he realizado en mi vida ha sido de 24 km).
Consigo mantener el tipo hasta el km 28, pero mi ritmo a ya está por encima de los 5:00 min/km, y justo ahora cuando empiezo a flaquear se muestra ante mí un "contratiempo" que no entraba en mis planes. Para no cortar el tráfico del Paseo de la Pechina, supongo, nos obsequian introduciendo en el recorrido un túnel para sortear dicha avenida. La verdad es que no es para tanto, obviamente si me lo ponen en el km 10 ni me entero al pasarlo, pero a estas alturas, si vas justito, se nota y de que manera.
Y si uno me deja tocado, ni que decir como salgo del segundo. Ni divisar las Torres de Serrano alzándose majestuosas a mi derecha me levanta el ánimo (ni tampoco ver en el Garmin como me casco ese km en 3:57, je, je obviamente por perder la señal de los satélites)

Igualito que yo habían salido los africanos del túnel hace 1 hora

Se cruzan los Jardines del Turia por el Puente del Real y llegamos al km 30. Paso por ese punto tras 2:23:25 (este 5000 ya se me va a 25:35). Me paro en el avituallamiento, bebo Aquarius, tomo gel, estiro. No soy ni la sombra de lo que era 10 km atrás. El gemelo lo he ido controlando a base de acortar la zancada y estirándolo cada pocos km, pero ahora estoy pasando por aquello que sabía que antes o temprano ocurriría. Me encuentro vacío, sin fuerzas y con un hambre brutal. A estas alturas, ya lo tenía previamente estudiado, tengo dos opciones:

- Poco después  del km 32 cuando se enfila la Avenida del Puerto en vez de girar a la izquierda por Doctor Manuel Candela para realizar el último anillo hasta meta, hacer el giro a la derecha y en 1 km estaría en mi coche y todo habría acabado.

- Cargarme de valor y, ya sin importar tiempos, desafiar toda lógica y girar a la izquierda para intentar realizar esos 10 km (aunque fuesen andando) para alcanzar la gloria emulando a Filípides. Por lento que fuera entraría en el tiempo tope de 5 horas que permiten (otra genialidad de la organización..).

** Obviamente a toro pasado frente al ordenador, es muy fácil para cualquiera decantarse por una opción, pero en carrera, amigos, la cosa cambia **

Arranco a correr de nuevo y cuando me hallaba muy cerca del punto clave, con la mirada perdida y docenas de corredores sobrepasándome por ambos lados, clavo la vista uno que me pasa como un misil y observo un serigrafiado en la parte posterior de su camiseta que reza: no pares unyko.

Que alegría, es Javi, otro bloguero y forista que conocí, como apunta él en su crónica, en la kedada de forofosdelrunning el día del Pilar en la CdC para hacernos una Tapia y unas birras.
Acierto a gritar su nombre, y tras volverse y ver mi lamentable estado, con una sonrisa expresa la sorpresa y alegría del encuentro, me  pregunta que tal voy y me comenta que pensaba que yo no correría al final por estar lesionado.
En unos segundos lo pongo rápidamente al día, no me perdonaría hacerle perder el ritmo y perjudicarle en su carrera, le digo que tire que va fortísimo (aunque él me lo confirma, solo hace falta verle para saberlo) y va a pulverizar su marca (y vaya si la pulverizó, menudo crack).
Le confieso que no sé si acabaré y, aunque no recuerdo las palabras exactas, me dijo algo así como: Venga coño que solo quedan 10 km.
Nos despedimos pues, con un abrazo, deseándonos suerte mutuamente.

Este encuentro me ha supuesto una inyección de moral, así que en ese justo instante decido que si no dispongo de un par de piernas para acabar la maratón, deberé hacerlo echando mano de otro par de cosas.
Pero ojo !! aunque la decisión esté tomada, ahora hay que recorrer esos 10 km infernales. Lo único seguro es que tras todos estos km en soledad, al final iba a tener un compañero a mi lado todos los km que restaban a meta (y no, Javi no pincho para así llegar junto a él a meta). Realmente su nombre lo desconozco, pero muchos en alguna ocasión también han "disfrutado" de su compañía. Efectivamente me refiero al TÍO DEL MAZO.

Siempre guardaré un recuerdo especial por su compañía en mi primer Maratón

Me detengo a caminar en el km 34, y cuando intento a volver a arrancar... ZASSS latigazo en el isquio de la pierna izquierda. Ahora si que doy pena, o más bien risa, ya que parezco un pato corriendo. Como puedo llego al km 35 tras 2:52:25 (estos últimos 5km nada más y nada menos que 29:00).

Debe de ser la isotónica, gel y glucosa que me meto, pero completo el km del 35-36 en 5:06, aunque en seguida se me acaba el fuelle y vuelvo a hundirme. Además por si fuera poco noto como en el mismo pie, el izquierdo, tengo una ampolla en la planta y otra en el dedo meñique (que es la que más me molesta) consecuencia probablemente de la modificación de la pisada por la cojera.
Manda cojones, que tenga que parar por unas ampollas, pero es lo que hay.  Antes del 37, me detengo y me quito zapatilla y media para valorar ambas ampollas. Con la de la planta poco puedo hacer (rezar para que no se reviente) y a la del dedo meñique le pongo un esparadrapo que llevaba en el talón para que no roce con la media porque me da unos pinchazos tremendos. Así me casco este km en 8:34 (el más lento del maratón) y vuelvo a trotar sabiendo que restan menos de 5 km a meta.


Pasado el km 39, al encarar nuevamente el Paseo de la Alameda (en la dirección opuesta que tras la salida) y ver ya la ciudad de las Artes y las Ciencias, por fin soy consciente de que lo voy a conseguir. La sensación de satisfacción que experimento ahora mismo, pocas veces la he tenido en mi vida. Pero no vendamos la piel del oso antes de cazarlo, que quedan 2,5 km .
Paso por el km 40 con un tiempo de 3:25:10 (con un parcial estratosférico del último 5000 de 32:45, al lorito!!!) y esta vez, después de muchos avituallamientos, no paro. Cojo una botella de agua y engullo el último gel y las 2 pastillas de glucosa.

En ocasiones he escuchado que la gente te lleva en volandas en ciertas carreras. Hoy puedo dar fe, que en los 2 últimos km del Maratón de Valencia así ha sido. Después de estar sufriendo como un perro desde el 25 y parando en multitud de ocasiones, de lo más orgulloso me siento es de realizar los últimos 2 km sin parar a 5:34 de media con las dos piernas tiesas como palos y, sobre todo la izquierda, al borde del calambre. Y a punto ha estado de producirse en la rampa que bajaba desde el adoquinado a la pasarela enmoquetada (otra cosa a pulir por la organización en años venideros)

Indescriptible la sensación al entrar, tras 42 km, en la pasarela flotante sobre el lago y ver el arco de llegada al fondo.


Han sido los 195 m más largos que he corrido en mi vida, pero por fin, en un estado lamentable, cruzo la línea de meta de los  42,195 km en 3:37:24 , siendo el llegado 2561 de los 5682 (el resto hasta los 7000 inscritos que anunciaban supongo que no han corrido, se han retirado, han llegado fuera de tiempo o han sido descalificados).

video
Con los datos que se detallan en la crónica no es difícil encontrarme en el video

Lo triste de todo esto es que con la llegada a la vista, no he experimentado deseos de saborear ese momento, ni de grabarlo en mi mente, ni de dedicárselo a mi familia, novia, etc. No me he emocionado. Me gustaría contar que se me ha escapado alguna lágrima, sabedor de la gesta que acababa de realizar, pero no ha sido así.

Solamente quería cruzar la meta cuanto antes para coger la bolsa y devorar todo lo que en ella se alojase y poder por fin tumbarme a descansar. Una vez tirado en el suelo, como mucho alguna ocurrencia del tipo: "Ya verás la cara que van a poner cuando les diga que al final he terminado", pero nada más.





Sea como fuere, he conseguido mi objetivo de correr un Maratón antes de entrar en la treintena. Pero con ello, dicha carrera me ha dado una gran lección de humildad, enseñándome, de la manera más dura, a no subestimarla y rendirle el respeto que se merece,  por si alguna vez en un futuro se me vuelve a pasar por la cabeza desafiarla nuevamente.

Después de todo: YEAHHH I´M A FINISHER


Como corredor soy mediocre (a las pruebas me remito) y como escritor aún peor, pero espero desde aquí al menos poder haber transmitido la esencia de lo que he vivido corriendo esta prueba. Para mi esta crónica, aunque no en su forma pero si en su contenido, es de la que más me enorgullezco desde que comencé con el blog.

La valoración global de la carrera y mis sensaciones, días después de concluirla, quedan para otra entrada, pues este ladrillo tiene como objeto, única y exclusivamente, detallar el Maratón en sí y no los hechos derivados de vivir dicha experiencia.

10 comentarios:

  1. Enhorabuena Vigaro!!

    A mi si me ha emocionado tu crónica. De estas experiencias, los noveles, aprendemos más que de las grandes marcas. Sin duda Unyko y tu me habéis enseñado la cara y la cruz y tendré en cuenta todo esto si algún día puedo afrontar una maratón.

    Enhorabuena de nuevo. Un abrazo, crack.

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  2. Puedes estar bien orgulloso Vicente, con el paso del tiempo valoraras en mayor medida la gesta conseguida, como he comentado en otra ocasión lo facil es tirar la toalla, solo los valientes lo consiguen. hay una frase que lei hace mucho y que me gusta dice asi: cuando ya no puedas mas, puedes seguir y tus piernas te doleran durante una semana o parar y tu orgullo te dolera durante toda la vida. tu elegiste la primera opcion y le alegro por ello.
    Solo los grandes campeones no abandonan nunca.... Martin Fiz, en el maraton de Berlin de este año iba para hacer 2:30 pincho en el kilometro 15 y en vez de retirarse continuó acabó en creo que 4:12.
    no te preocupes por no saborear ese momento en meta, es totalmente normal, el dolor y el sufrimiento que viviste no te dejo disfrutar como debiera, pero como te comento, con el paso del tiempo cuando leas tu crónica y la vuelvas a revivir, apreciaras la gesta con ese enorme esfuerzo realizado. yo pase en mi primer maraton un calvario parecido al tuyo, corri lesionado y me fui a 4:18, a dia de hoy es del maraton que mas orgulloso me siento y el que mas valoro.
    me hubiera gustado hacer esos 10 ultimos kilometros contigo aunque se que lo entiendes.
    mi más sincera enhorabuena
    un abrazo compañero.

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  3. Muchas gracias compis.

    Ruben: Me alegro al menos que mi sufrida carrera haya servido para algo... aunque espero que si corro algún otro poder relatar el lado opuesto de la moneda,je,je. Por supuesto que vas a correr algún día uno y seguro que va a ser en 2012. Ahmm y ya que te hemos enseñado la cara y la cruz, para cuando corras el tuyo escoge la opción correcta y que tu crónica se asemeje mucho más a la de Javi que a la mía.

    Javi: Que decirte amigo, muchas gracias por tus ánimos. Esa frase me la apunto, ya que me siento totalmente reflejado en ella (sobre todo por el dolor de piernas de una semana,je,je). Si lo de Fiz lo había oído, lo mio no se puede comparar a esa gesta. Hay que echarle muchas pelotas para acabarla entrando a casi 2 horas de lo que tenías previsto. Me da ánimos leerte y ver que también sufriste en tu primer maratón y que con entrenamiento y ganas has llegado 4 maratones despúes a rebajar tu marca en casi una hora. Menudo crack estás hecho. Y claro que entiendo que siguieras con tu ritmo, es más te hubiese prohibido que lo bajaras, además a la inversa yo habría actuado igual. Como bien dices, es la ley del maratón.

    Lo dicho, que aprecio de verdad vuestras felicitaciones y ánimos. Un abrazo para ambos

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  4. Hola Vicente!..acabo de conocer tu blog a través del de UNYKO y quería felicitarte por tu carrera...de mediocre na de na....acabar en 3:37 con los infinitos problemas que tuviste en los últimos 20 kms deja claro que en la próxima bajas sobradísimo de 3:30 y casi seguro de 3:20........Felicidades también por esa estupenda crónica (estoy contigo en que la organización tuvo fallos muy gordos....esos túneles sorpresa, lo de la isotónica que los que fueron un poco detrás tuyo ni olimos, avituallamiento al acabar algo justito......si quieren ser realmente grandes deberían cuidar esos detalles)

    Un fuerte abrazo y te sigo a partir de hoy

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  5. Gracias Pancho. La próxima... Buff por el momento he quedado empachado de Maratón para rato. Eso sí, con el tiempo repetiré para intentar resarcirme. Pero no en cuanto a marcas, sino a sensaciones. Mi objetivo para el siguiente tengo claro que será finalizarlo sin sufrir mucho y disfrutarlo, pasando del tiempo empleado.
    Lo de la organización de traca. A ver si saco tiempo y escribo otra entrada, expresando todos los detalles que no me gustaron en este aspecto, que no son pocos.

    Un abrazo compañero

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  6. Felicidades por acabar, aunque sea sufriendo. Si te soy sincero, sentí lo mismo al acabar mi primer maratón, acompañado de una sensación de soledad absoluta. Pero quédate con lo bueno, terminar tu primer maratón en ese tiempo dice mucho, sobre todo que en los siguientes (porque va a haber siguientes, ¿verdad?)si te lo montas bien, las sensaciones van a ser diferentes y esa marca va a mejorar. Un abrazo.

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  7. Gracias Klass. Con vuestros comentarios, al menos me doy cuenta que no he sido el único que he debutado con sensaciones "no tan buenas" como desearía. Si me llegas a hacer la pregunta el dia 27, te hubiese dicho que uno y no más. Ahora ya en frio te diré que si habra más, eso si no sé cuando me volveré a atrever.

    Un abrazo compañero

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  8. Siento haber tardado en escribir (esto de los exámenes…) pero lo que escriba aquí sólo es para que quede constancia de ello, ya que sabes mis sentimientos acerca de tu primer maratón.

    Sueles engañarme en cuanto al tiempo que haces en las carreras diciéndome que has hecho más del real, para luego darme la sorpresa. De tus hechos anteriores podía pensar y pensaba que aquí me harías la misma. Confiaba en que tendrías un par y acabarías, pero por los problemas de las semanas anteriores de verdad podría darse el hecho de que pincharas sin acabar. Así que tenía el dilema este.

    Me acordé mucho de ti esa mañana (aun que tu de mi no lo hicieras) y cuando recibí tu llamada, me dijiste que no habías acabado, que estabas hecho polvo. En mi interior como ya te conozco pensaba que ya me estabas echando mentirijillas otra vez. Pero como novia hice mi papel de decir no pasa nada, con los dolores y tal y pascual. Hasta que yo alerta de saber que podrías mentir, bien es cierto que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. Y cometiste el error de decir que te habías ido sin bolsa de corredor, con la de bollos que daban y naranjas… y entonces dije ah sí y cómo sabes eso? Ya está!!! Pillado!!!

    En fin, que al escuchar que habías acabado me entro una alegría en el cuerpo muy grande. Confío en ti y sé que eres de mollera dura, así que algo me decía que acabarías.
    Me alegro mucho por tu gran logro, que a sabiendas de que no es como lo esperabas, no se han dado las circunstancias adecuadas. Pero estoy segurísima que para el siguiente irás más preparado y mejoraras todas tus sensaciones.

    ILU

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  9. Grande Vicente!
    Vaya sufrimiento, me dolía todo mientras leía tu crónica jeje.
    Hay que tener mucho coraje para decidirte a finalizar a falta de 10Km y con tantas complicaciones encima.
    Enhorabuena!

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  10. Gracias por las felicitaciones, y disculpad la tardanza de la respuesta.

    Bea: Que decirte mi niña. Tanto mentirte sobre el tiempo empleado o si he acabado, cuando de verdad pase va a ocurrir como el cuento de Pedro y el lobo.
    Es cierto que me pillaste pronto, pero era lo esperado. Si se pilla antes a un mentiroso que a un cojo... imaginate a un cojo mentiroso como era mi caso :-)

    Edu: Gracias compi. Je,je, la verdad es que fue toda una experiencia y que a veces te sorprende hasta donde llega tu cuerpo. 10 km, mira que es una distancia habitual, la de veces que la haremos entrenando, y creía que no llegaba (se me hizo eterno).

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