miércoles, 25 de abril de 2012

I Trofeo Juan Puche. Subida a la Antigua 2012


Como ya comentaba en la entrada del Camino de Levante II, el pasado domingo sin comerlo ni beberlo me topé con esta carrera al llegar a Mora (Toledo), mientras realizaba dicha ruta en btt.

Existían razones de peso que aconsejaban limitarme a disfrutar de la carrera como un mero espectador. La primera porque la tendinitis en la rodilla (cintilla) se torna muy dolorosa en cuanto corro unos pocos km (como comprobé 9 días atrás al salir a probarla y tener que parar a los 6km). Y la segunda porque acababa de llegar de Villacañas, tras 45km, y con ese tute en las piernas no se puede afrontar una carrera con garantías.

Pero también es cierto que se dieron una serie de circunstancias, que hicieron saltarme a la torera las razones de peso anteriores. La más importante es que llegué a tiempo para inscribirme. Además correspondía a una distancia corta (6,9 km). Encima era gratuita. También un dato curioso es que acababa de realizar poco más de “un maratón” con la bici y justo a esa hora miles de valientes estarían peleando esa misma distancia a pie a unos 100 km en la capital. Y por último, dio la casualidad de que las únicas zapas que llevaba eran de running y no de ciclismo (con las que no hubiese podido correr).

Por ello candé la bicicleta a un poste, dos voluntarios encantadores me dijeron que le echarían un ojo, pero por si las moscas decidí correr con la Camelback y meter en ella las cosas de valor (cartera, cámara de fotos, móvil, llaves).



Con el dorsal puesto y la camelback preparada (me vino bien, ya que no hubo avituallamiento), colocado en la salida junto a otros casi 300 atletas, advertí que no me había preocupado de informarme acerca del recorrido. Tras preguntar a otro corredor, resulta que donde me he metido es en una prueba consistente en salir desde la plaza del pueblo y subir a su Ermita situada en lo alto de un cerro. Según me comenta son como 2,5 km semillanos picando hacia arriba + 1 km de subida mortal + 1 km de bajada mortal + 2,5 km semillanos picando hacia abajo. O sea subir hasta lo alto del cerro y bajar por el mismo camino empleado en el ascenso.


Cojonudo, con lo mucho que me gustan a mí las subidas y llevando las piernas tan cargadas, me voy a acordar al final de la carrerita.


Se da la salida y la gente sale escopetá. Yo no sé que pasa, que en las carreras de pueblo poco masificadas siempre hay un nivelazo impresionante: Bikilas, equipos de triatlón, de atletismo de Toledo.

Total, aún sin querer te dejas llevar por la marabunta y pico el km 1 en 4:10. Maaal!! a este paso no llego ni al inicio de la megarampa. Bajo el ritmo, picando el km 2-4:38, y aun así voy fatal. Las piernas me pesan como si fueran de plomo. Al divisar donde se encuentra la ermita y como se ven a los corredores en la subida, semejándose a una fila de hormigas, comienzo a arrepentirme de mi impulsividad patológica. Ahora ya no hay vuelta atrás, solo queda apretar los dientes y p´arriba como hacen todos.


Km 3-5:05 (al ver como los primeros ya te llevan más de un km, reparas en lo paquete que eres). Coronamos y emprendemos la bajada. Ojooo!! la rodilla en la bajada extrema se queja, acorto la zancada y llego al km 4-5:04. Desde aquí hasta meta ya es una bajada tendida y continua en la que la gente se emociona y acaba a tope. Km 5- 4:00, km 6- 4:13, y los últimos 900 m a 4:02 de media.


Cruzo la meta tras 6900 m en 30:51, siendo el llegado 98 de los 225 atletas que aparecen en la clasificación.

Los datos recogidos por el Garmin fueron:


Al final contento, para las circunstancias que han envuelto esta carrera. Ahora bien, no encontraba el momento de ponerme nuevamente a dar pedales para cubrir los 40 km que restaban a Toledo :-)

Fotos: Aquí y aquí

martes, 24 de abril de 2012

Camino de Levante II (La Roda-Toledo)


Desde el pasado domingo, en la blogosfera runnera, muchas son las entradas que versan sobre el mismo tema. Y es que el 22 de Abril se ha celebrado en la capital de España la primera edición del Rock´n´Roll Madrid Maratón (useaseee el MAPOMA de toda la vida al que los nuevos organizadores guiris han añadido unos grupos de rock en el recorrido y un cierre anticipado de inscripciones muy comentado).

Aprovecho la ocasión para felicitar a tod@s l@s valientes que se dieron cita en la Plaza de Colón para enfrentarse a uno de los maratones de asfalto más duros de Europa. Crónicas las hay de todo tipo y colores: Algunos consiguieron su objetivo, otros no, unos disfrutaron como enanos, mientras que otros sufrieron lo indecible, incluso varios tuvieron que retirarse lesionados. El resultado es lo de menos, para mí el solo hecho de entrenarlo durante meses y acudir a la salida mentalizados para afrontar este duro reto, los hace merecedores de todo mi reconocimiento y admiración.

También he de recalcar que: LA ENVIDIA ME CORROE (No sé si será sana, insana o de otro tipo). Obviamente, después de cómo acabé en Valencia y de mi comienzo de año, no podía permitirme el lujo de convertir esta carrera en un objetivo. Pero también es cierto que desde finales de Enero, a pesar de no entrenar lo debido, mis sensaciones en las carreras que disputé fueron mejores de lo esperado (sobre todo en lo relativo a molestias por la fascitis). Por ello comenzó a crecer dentro de mí la ilusión/esperanza de realizar varias medias, aumentar unas semanas el kilometraje y con ello intentar formar parte de esta fiesta deportiva de la ciudad en que llevo viviendo casi 4 años. Por descontado, salvo comentarios difusos a mi pareja, familia o amigos, no hice públicas mis intenciones. Aún así, por aquel entonces creía en mis posibilidades y por si se diera el caso, llegué a pedir en el curro el viernes anterior y lunes posterior a la prueba e incluso tenía elegidas las Adidas que compraría para conseguir la inscripción...

Pero esta vez no se obró el milagro. Ocurrió lo que tenía que ocurrir y volvieron las molestias, además de aparecer otras nuevas. A cinco semanas del gran día, en Alcalá de Henares, todas las ilusiones/esperanzas se vinieron abajo y tuve que aceptar que no sería en 2012 cuando corriese los 42.195 m de la capital.

Siendo consciente de ello, con 4 días por delante, con el monazo de hacer algo de deporte y uniéndole que Bea estaba liadísima con los exámenes y de poco tiempo libre dispondría esos días, afloró otra de mis aficiones (que podía practicar sin resentir mi maltrecha rodilla) olvidada durante más de año y medio: EL CICLOTURISMO.



Desde que realizase con Bea el Camino Sanabrés y la prolongación a Muxía y Fisterra en Septiembre de 2010, ya no había vuelto a montarle las alforjas a la burra para realizar una ruta de varios días. Había llegado pues el momento. La idea era comenzar el viernes el Camino de Levante donde lo dejé (La Roda) y durante 3 o 4 días, que decidiría sobre la marcha, devorar km para ir acercándome a Zamora donde lo daré por concluido al unirse a la Vía de la Plata, que ya he realizado. Los días de pedaleo han quedado algo así.

Día 1: La Roda – Las Pedroñeras (61 km)

Tras llegar en autobús, de milagro me dejaron meter la mtb en el maletero sin embalar, a La Roda y sellar la credencial en la enfermería de la Plaza de Toros (que actualmente se usa como albergue de peregrinos), comencé a pedalear hacía Minaya pasadas las 13:00.
  

Desde el primer km advertí que o cambiaban las condiciones metereologicas o de seguir así esos 3-4 días iban a ser un infierno. A pesar de anunciar lluvias no cayó ni una sola gota, sin embargo hubiese aceptado gustoso un aguacero si el vengdaval que soplaba se hubiera convertido en una suave brisa. Es muy frustrante ir en bici con un viento encontra tan fuerte que para sacar medias de 12-14 km/h (y eso que todo el camino era llano) acabes tan fundido como si hubieses hecho una contrareloj a tope.


Total que llegué a Las Pedroñeras destrozado sobre las 19:30 y pude pasar la noche en la parroquía municipal donde proporcionaban acogida, compartiendo estancia con un canadiense, una suiza y dos italianos. Grandísima cena la que disfruté con los italianos consistente en Spaguettis a la Putanesca artesanos. Los mejores que he comido en mi vida. Con apuntar que nos comimos un kilo de pasta entre los tres, queda todo dicho.



Día 2: La Pedroñeras – Villacañas (71 km)

A las 8:30, tras desayunar un tazón de café con leche y 2 tostadas con aceite y azúcar, comencé a dar pedales de nuevo. No tenía idea de a dónde llegaría, pero lo que sí sabía es que más allá de Villacañas la posibilidad de pernoctar de manera gratuita se esfumaba. Por tanto lo único seguro es que no pasaría de esa localidad. Al menos el viento era menor que el día anterior, aunque hacia fresco y no me quité la chaqueta ni los pantalones del chándal (olvidé las mallas largas) en todo el día.


Sobre las 16:30 arribé a Villacañas y tras comprar algo para merendar, cenar y desayunar, me dispuse a buscar el albergue municipal. Resulta que en esta localidad, ofrecen acogida al peregrino en una vivienda que tiene Caritas (ni que decir tiene que dejar un donativo en este tipo de hospedajes es lo menos que puedes hacer si tienes un poco de humanidad, aunque no te obliguen a ello) para alojar a personas con pocos recursos. En esta ocasión acudieron 10 personas y tuve el inmeso placer de compartir con ellos cena, tertulia, mientras disfrutamos por la radio del Barcelona-Madrid con los piques típicos de estas ocasiones. Fue una experiencia totalmente enriquecedora. A veces en el día a día nos quejamos por cuestiones banales y la verdad deberíamos recapacitar y pensar que no tenemos derecho, que hay mucha gente por ahí que sí tendría motivos para lamentarse todo el día y en cambio es asombroso ver el positivismo con el que afrontan su situación. Les deseo mucha suerte en su vida a todos y cada uno de ellos.


Día 3: Villacañas – Toledo (DC ~ 45km -6,90km -40km)

Decidí madrugar más que la jornada anterior ya que mi intención era poner punto y final a la ruta al final del día. Para ello debía llegar a Toledo, ya que desde ahí si tenía buena combinación de autobuses para llegar a Madrid. Alargar la aventura hasta el lunes implicaría pringar a Bea para que fuese en coche a recogerme y no quería robarle, pobreta meua, tiempo por culpa de mi mala planificación. Además así dispondría del lunes para descansar y encarar la semana laboral con fuerzas renovadas.
Sobre las 7:30 ponía rumbo a Tembleque y, dado que el camino discurría paralelo a pocos metros de la nacional, decidí aprovechar la carretera para avanzar de manera más rápida. Y una vez en Tembleque, tras la parada obligatoria que hago siempre en cada pueblo, continué con esta tónica hasta Mora.


En esta localidad se produjo la anécdota del viaje. Siendo las 10:00 pasadas y con 45 km ya en el cuerpo (no es que sea mucho pero con los casi 25 kg entre bici y alorjas, las piernas se cargan cosa fina), decidí parar a almorzar en la plaza del pueblo.

Cuál fue mi sorpresa, cuando al adentrarme en el casco urbano comencé a observar vallas, cintas, policía local por doquier y multitud de personas con camisetas idénticas. Me acerqué a un voluntario e inicié el interrogatorio:

-Vicen: Buenos días. ¿Esto es que celebra una carrera por el pueblo, no?
-Voluntario: Si, pero es para corredores (debió pensar que buscaba batirme en sprint con otros cicloturistas con alforjas)

-Vicen: Ya, ya, Pero... ¿Están ya en ello, o no ha comenzado todavía?.
-Voluntario: No!!! Comienza a las 10:30.

- Vicen: ¿Y qué distancia tiene?
- Voluntario: Son 7 km.

Llegados a este punto, a poco que alguien me conozca, ya se intuye la próxima pregunta que le formulé al voluntario.

- Vicen: Y... ¿existe la posibilidad de que pueda apuntarme y participar en ella?
- Voluntario: Claro hombre, corre a la plaza del pueblo ya allí te apuntan, que además es gratuita.

***NOTA: He de decir en mi descargo, que toda esta conversación se produjo porque casualmente no traje las zapatillas de la bici (al no llevar automáticos), ya que son muy pesadas y rígidas. En su lugar elegí unas NB1061 que tenía por casa más viejas que el baúl de la Piquer.***

Pues dicho y hecho. De hay que en el título del Día 3 apunte DC (es decir Duatlon Cross,je,je).

Los entresijos de la prueba los detallaré en una entrada aparte para ella, pero ya adelanto que me faltó añadir una pregunta muy importante al interrogatorio: ¿Y qué perfil tiene? O en su defecto: ¿Cómo se llama la prueba? (Se denominaba la Subida a la Ermita de la virgen de la Antigua). Esta foto al concluir deja algunas pistas de lo bien que lo pasé.


Después de almorzar en Mora para recuperar fuerzas, volví a montarme en la Conor y por fin disfruté de esos últimos 40 km de btt casi sin viento, ya en mallas cortas y sin chaqueta.

Comí a 15 km de Toledo y tras cruzar toda esta bonita ciudad, encontré la estación de autobuses (menos mal que el garmin se quedo sin batería una vez dentro del casco histórico ya que el track que venía siguiendo me fue muy útil para no perderme a su entrada) donde puse punto y final a mi viaje.


El FR revela que fueron 215,8 km y que transcurrieron 2 días 3 horas y 28 minutos entre la primera y la última pedalada. Aunque en términos de tiempo en movimiento fueron poco más de 14 horas, lo que refleja la tranquilidad con la que me tome la ruta (para machacarse ya estás las carreras de 7 km que aparecen de forma repentina,je,je)

Próximamente, como viene siendo habitual, realizaré un montaje con imágenes, videos y música que subiré a la carpeta Movimaker. Mientras tanto dejo el enlace a las fotillos alojadas en picassa:

https://picasaweb.google.com/108734519251262912413/CaminoDeLevanteIILaRodaToledo#

sábado, 14 de abril de 2012

Sí yo supino. ¿Y qué?

Siempre me he caracterizado por mostrar empatía con la parte más débil. 
Que emparejan al Madrid con el Alcorcón o el Irún en la copa, ahí está “el Vicen” para prestar su apoyo al modesto J. Que Nuba se pone cansina (llevándose el rapapolvo de Bea) al vernos comer algo que le hace la boca agua, obviamente en  algún momento  “el Vicen” deslizará de extranjis una porción debajo de la mesa para que sacie sus instintos.
Que las estadísticas sugieren que el 30% de los corredores tiene pisada neutra, un 60 % prona  y tan solo un 10% supina, ni que decir tiene que nuevamente podéis contar con “el Vicen” para igualar esas proporciones.
Como ya apuntaba en otra entrada, mal que les pese a los señores del Decathlon,  pronar y supinar lo hacemos todos (puesto que son dos movimientos naturales). Para ser correctos deberíamos referirnos a un 70% de atletas con alteraciones en la pisada, de los cuales tendríamos un 60% de sobre-pronadores  y un 10% de débil-pronadores (hasta el nombre me viene que ni pintado).
¿Y por qué piso así?
Los expertos resumen a groso modo, para que nos hagamos una idea los iletrados en la materia, que suele existir una relación entre el tipo de pie en estático y el tipo de pisada en carrera.
PIE PLANO = PRONADOR (sobre pronación) / PIE CAVO = SUPINADOR (débil pronación)

En realidad es mucho más complejo, ya que se ha demostrado por ejemplo que  hay casos en que un par de perfectos pies normales (neutros) en posición estática pueden transformarse en pies planos durante la carrera; o  unos pies cavos en estática, pueden cambiar a pies normales y en ocasiones hasta a pies planos en estado dinámico.
En mi caso no es así. Mi pie cavo de grado 3 con calcáneo varo, se muestra indeformable en todas las fases de la marcha.
Al menos eso es lo que se desprende del estudio de la pisada que me realizaron el pasado miércoles en un centro especializado de Madrid (Podoactiva). Tras enseñarme la podóloga  los videos corriendo en la cinta, me ha quedado más que claro.
Últimamente andaba yo con la mosca tras de la oreja, ya que a pesar de tener la certeza casi absoluta  de tender fisiológicamente mucho más a la supinación  (que si, ya sé: débil-pronación),varios acontecimientos provocaron que me asaltasen ciertas dudas .
El primero fue que, ante la inminente realización del estudio, me dediqué a ahondar más profundamente en el fabuloso y fascinante mundo de la biomecánica y descubrí que los pies cavos que suelen sobrepronar son aquellos flexibles. Yo en general soy tan flexible como un palo. Ahora bien, mis ligamentos son otra historia. Padezco  lo que los médicos denominan hiperlaxitud ligamentosa. En cristiano, que mis ligamentos son más elásticos de lo habitual (tanto que en ocasiones escapan de su canal provocándome una luxación).
Para rematar, acabé la Media de Alcalá con una nueva lesión para añadir a la lista. Quien necesita traumatólogos o fisios teniendo Google. Mi diagnostico: Tendiniopatia en la cintilla Iliotibial (confirmado posteriormente por  un especialista), uno de los mayores enemigos a los que se enfrentan  los PRONADORES.
Estos hechos, además de confirmar que soy una perita en dulce para esto del running, me hicieron sopesar la posibilidad de que fuese uno de esos “bichos raros” cavo-pronadores.

Nada más lejos de la realidad. Los pies cavos flexibles son aquellos en que el arco cede bajo el la fuerza generada en carrera (varias veces el peso del corredor) y no tiene que ver con los ligamentos. Y una tendinitis en la fascia lata puede también deberse a una modificación de la pisada por alguna lesión (en mi caso la fascitis plantar).
Por tanto, siendo la 3ª vez que un podólogo valora mi pie,  vuelve a darse el mismo diagnóstico:
SI YO SUPINO, ¿Y QUÉ?
Pues que como soy uno de esos raritos que no llegamos ni a la decima parte del colectivo runnero,  mi única opción pasa por realizarme unas plantillas personalizadas e introducirlas en las zapatillas neutras con las que corro. Serán el segundo par de órtesis que utilizaré, y he de decir que me ha costado sobremanera decidirme a ingresar de nuevo en el Plantilleros RC, tras la mala experiencia con las que me realizaron en 2004 (me provocaban más dolores de los que ya tenía).
Espero que esta vez consigan corregir mis defectos anatómicos y biomecánicos y que pueda comenzar a ver la luz al final del túnel de una vez por todas.
La semana próxima, cuando acuda a recoger las plantillas y el informe, volveré a comentar impresiones.

lunes, 9 de abril de 2012

Me subo por las paredes

Han pasado más de 3 semanas desde la Media de Alcalá, donde acabé lesionado, y no he podido salir a correr ni un solo día. A la espera de acudir el próximo miércoles a realizarme un estudio biomecánico para definir mis defectos en la pisada, solo me queda añorar mejores momentos en los que podía calzarme las zapas y salir de casa para realizar mi hobbie preferido.
Mientras tanto, el contacto más cercano que tendré con el running será desde el sofá disfrutando de momentazos de terceros como estos:



martes, 3 de abril de 2012

Para el arrastre (1er Trimestre de 2012)


De igual forma que el objeto de este IVECO de 15 T, el cual ayudó a nuestro amigo "El Porruo" a obtener de nuevo el título de hombre más fuerte de España, mi estado de forma actual puede resumirse en 3 palabras: PARA EL ARRASTRE.

Cierto es, viendo como acabé el 2011, que preveía un comienzo de año bastante flojo. Pero también esperaba a estas alturas haber empezado a remontar el vuelo, es decir, haber dejado atrás los dolores y retomado los entrenos de una manera más o menos continua.

A pesar de tener el firme propósito de no volver a trotar hasta estar totalmente recuperado de la lesión, una vez más las carreras se cruzaron en mi camino. 
Desde entonces la tónica ha sido la siguiente: Como las molestias eran menores, en vez de retomar con cautela los entrenamientos, aprovechaba para acudir a alguna carrera. Tras ella, las molestias se incrementaban (al no estar superada del todo la fascitis), y como ya tenía programada otra carrera en 1 o 2 semanas decidía volver a hacer reposo para llegar con el menor dolor posible.

Aún así, no entiendo todavía la razón, el resultado en las carreras estaba siendo mejor de lo esperado, lo cual solo servía para alimentar mi ego. Y como soy de inscripción fácil, tras realizar en Vila-Seca una sorprendente mmp sobre un 10k circular, no se me ocurrió mejor cosa para celebrarlo que apuntarme a 4 medias maratones en 5 semanas.

RESULTADO: Obviamente el esperado. Ya en la 2ª Media volvió el dolor en el talón derecho en toda su expresión y a la semana siguiente (en la 3ª) este apareció en el km 7 y por mi tozudez de seguir ignorándolo fue cargándoseme el exterior de la rodilla derecha hasta hacerme parar sobre el km 13. Aun así, como no tengo remedio, continué arrastrándome esos 8 km hasta llegar meta.

Supuse que haciendo reposo, de nuevo pasaría. SUPUSE MAL. El talón ya no me molesta en la vida diaria, pero desgraciadamente la rodilla no me permite salir a correr habiendo pasado ya más de dos semanas (y me da que es una tendinitis que con reposo solamente no desaparece).

Obviamente tuve que renunciar a la Media Maratón nº 4, (MM Madrid) que casualmente era la que más me apetecía correr, ya que el año pasado también me la había perdido estando inscrito por culpa de un examen mal planificado.

A día de hoy me hallo hundido nuevamente, pero esta vez tengo la convicción de que haré las cosas bien. Ya no hay carreras o inscripciones a la vista y he decidido realizarme un estudio de la pisada (con sus plantillas que sé que necesito) a ver si de una vez consigo controlar el rosario de lesiones que me fustigan por mi mala pisada, pero sobre todo por mi peor cabeza.

El resumen trimestral de mis días de running ha quedado así:


Con 9 sesiones para 125 km (y eso que en Sportracks al importar datos del Garmin aparecen más metros de los reales) se convierte este trimestre en el más triste de los 5 que he detallado desde que comencé con el blog.

Aunque le añada los 500 km en mtb que habré realizado entre ida y vuelta del curro y un par de rutas por la CdC o el Parque Juan Carlos I, o el día que me dió por hacer 50 minutillos con la elíptica, no creo que de para relacionar estas 12 semanas con una rutina de entrenos de un "deportista".

Dicho esto, de momento me despido hasta que me realice el estudio de la pisada. Volveré a pasar por aquí para comentar los resultados.

Sed buenos y dadle duro a los entrenos... VOSOTROS QUE PODÉIS
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