lunes, 6 de abril de 2015

18/2 Ultramaratón de la Fe 2015


He de reconocer que muchas veces mi “impulsividad atlética” me juega malas pasadas y acabo arrepintiéndome de no ser más cabal y coherente con las acciones que llevo a cabo. Pero también es cierto que, en ocasiones, si no me dejase llevar por ese ímpetu, me hubiese privado de vivir grandes experiencias que guardaré conmigo por el resto de mis días.

La asistencia a esta carrera era la enésima demostración de la particular forma de actuar que comento. Si fuera un corredor como mandan los cánones, posiblemente no se me hubiese pasado por la cabeza inscribirme a un Ultra de 50k teniendo el Maratón de Boston 17 días después. Pero desafortunadamente, o afortunadamente según quien lo mire, yo no soy un runner al uso. No me obsesiono siguiendo planes de entreno (solo intenté seguir uno en mi primer maratón y a las 4 semanas estaba lesionado con una fascitis que me duró meses), prefiero entrenar más a mi bola. Hace además bastante que no me centro en buscar un determinado crono, ya que he llegado a la conclusión que esto es mucho más sano en todos los aspectos. Aunque también es cierto que soy muy competitivo y en cada cita, intento sacar el mejor resultado acorde a las circunstancias presentes. Normalmente a mayor volumen de entrenos realizado y condiciones más favorables en la prueba, mejor será dicho resultado.


Todo esto propició que formalizara mi participación en esta carrera el último día de inscripciones a menos de 2 horas de que se cerrase el plazo. Como ya apuntaba en la entrada anterior, gran parte de la culpa la tuvo el bueno de Yohjanzen Macias (organizador de la prueba, gran atleta y mejor persona) quien me brindó todas las facilidades, entregándome el kit del corredor el mismo día de la competencia y permitiéndome participar sin el equipo de apoyo que se estipulaba tenía que acompañar a cada atleta.

Me duermo en los laureles y, tras zamparme un plato de espaguetis como mi cabeza, se me hacen casi las 15:00 en Carmen. Me quedan 400km por delante y la carrera comienza a las 20:00 (yo creía que los de los 50km salían 30min después). Además no había caído en que es Jueves Santo y la carretera hacía Campeche presenta una densidad de tráfico como no he visto en mi vida.

Felizmente llego sobre las 19:00 al pueblito pesquero, Chelem, donde inicia y finaliza la prueba. El arco de salida y meta se encuentra situado frente a la iglesia, cuyo patio cede amablemente  el párroco para que se use como base de operaciones del ultramaratón. Hay ambientazo, sobre unos 120 inscritos anuncian, la gran mayoría pertenecientes a 3 de los clubs de corredores más importantes de Yucatán (Runners Team Mérida, Los del Fondo y Kronos). Además, justo al lado de la prueba atlética, se sitúa la Feria de Semana Santa y por allí andan multitud de familias con los niños disfrutando de las atracciones.


Por megafonía escucho mi nombre, reclamando mi presencia en la zona de sonido. Es Yohjanzen, el cual participará en los 100k, que anda de acá para allá solucionando los últimos imprevistos antes del inminente comienzo. No quiero entretenerlo, además tengo que ir a prepararme porque si no me pillará el toro, así que convenimos dejar la charla para después del ultra.

Como no llevaré equipo de apoyo y, según he leído, solo va a haber avituallamientos en los kilómetros 10 , 25 y 40, decido llevar conmigo la camelback por lo que pueda pasar. Cargaré extra 2 litros de agua, un plátano, un sandwich de atún, un gel energético y una bolsita de lacasitos, además del frontal necesario ya que la gran parte del recorrido será por una carretera sin iluminación en mitad de la noche.

Mi Plan para la carrera es simple, puesto que soy consciente que no estoy para completar con solvencia un maratón y mucho menos 50km: Salir regulando para poder aguantar los máximos km posibles corriendo y cuando mis piernas digan hasta aquí, alternar andar y trotar para llegar a meta entero, sumar otro ultra al CV y no pasarme una semana sin poderme atar los cordones por haberme machacado muscularmente al no relajar cuando tocaba.


Con las cosas claras, se da el pistoletazo y a correr. Aunque, como ya sabemos amigos, los planes no salen siempre como quiere uno y menos en carreras de larga distancia como en la que nos encontramos.

Marchando tranquilo, voy adelantando a muchos atletas y veo al policía que acompaña al grupo puntero en su Harley Davidson unas decenas de metros delante mío. ¿Me uno a ellos? Obvio que sí, total ya habrá tiempo para aflojar. La temperatura es elevada (unos 30º) y la humedad (aunque según el Garmin solo fue de un 66%)  hace que la sensación de bochorno sea mayor.

El grupo de 6 o 7 corredores avanzan en torno a 5´/km y se comienza a abrir hueco con el resto. Yo la verdad pensaba salir tranquilo, pero un poco más alegre. Aguanto un par de km con ellos, pero al ver que ya en el km3 se va a 5´05´´, decido quitarme la pena y preguntar. Interrogo a un chavito  que tiene pintas de darle candela de la buena y me pone al tanto de la situación.  Unos 2 o 3 del grupo van a los 100k y los 2 corredores del club Kronos que marcan el ritmo van haciéndole de liebre a uno de ellos. El compa al que le pregunto, junto a otro par, va a por los 50k y me confirma que el año pasado hizo los 100k en 11h :-o Bueno pues vista la situación, tengo que tomar una determinación. Está claro que salir escapado para luego reventar como sé que va a ocurrir y que me pasen todos como misiles es un poco triste y vergonzoso, pero la verdad a mis años me da un poco igual lo que la gente piense de mi. Además, de haber salido la banda a 3´30 en vez de a 5´ yo hubiera seguido mi plan y habría empezado a meter kms a 4´45 - 4´50 . Por tanto decidido aumentar un poquito el ritmo y a ver que pasa...

Poco a poco voy despegándome, llevándome al policía conmigo (acto seguido otra moto se uniría a ellos para conformar el grupo perseguidor). Llego al km 5 - 24:58 (5k @ 4´59´´) y me enfrento a la única, aunque tremenda, subida de toda la prueba: El Puente de Yucaltepen que conecta Chelem con Progreso. Pienso que a la vuelta en el km45 va a hacer pupita a las piernas.

La neta, estos momentos son una gozada. Corriendo tranquilo, disfrutando el silencio y la oscuridad de la noche, no parece que esté involucrado en una carrera.. de no ser por mi cuate uniformado que circula a escasos metros de mi en su moto con la señal luminosa activada. Cualquiera que me conozca, sabe que me gusta darle al palique cosa fina, lo cual agradece mi amigo  porque tirarse varias horas en silencio tampoco debe ser plato de buen gusto.

Así pues, entre plática animada, llegamos al primer punto de avituallamiento Km 10 - 49:04 (5k @ 4´49´´). Dejamos por un momento la desierta y oscura carretera, para llegar a una iluminada rotonda con varios coches, música y gente echando porras. Ahí enchufa mi socio la sirena y la gente aplaude a nuestro paso. Aprovecho para beber isotónica y echarme un poco de agua por encima para refrescarme. Es una sensación nueva para mi, la gente incluso me toma fotos y yo a voz en grito les digo que las suban al face, ya que me haría ilusión verlas al ser la primera vez en mi vida que comando una carrera (lamentablemnte por lo que veo nadie me hizo caso)

Tras el subidón del km 10, volvemos a la oscura carretera. Más plática: Que si que locura de calorazo, que si ya me he adaptado al picante, que si que diferencia hay entre policías municipales, estatales y federales, que aquí por donde vamos pasando ahora nos llaman muy a menudo porque hay lagartos (caimanes) que salen a la carretera :-o  etc.
Como el que no quiere la cosa nos plantamos en el km 15 - 1:13:10 (5k @ 4´49´´). La sirena de la segunda moto se ve ya bastante detrás de mi en la lejanía, lo cual indica que la distancia va aumentando.

Sin  novedad llego junto a mi compi al km 20 - 1:37:12 (5k @ 4´49´´) donde se haya otro puesto de control. Más fotos y otra vez les vuelvo a recordar que las suban... nada ni rastro en internet :-(

El jolgorio en los puestos de hidratación era más que evidente :-)

Seguimos a lo nuestro. Mi poli preferido me anima diciendo que les llevamos ya una minutada a los de atrás y que voy a ganar... Le digo que no se emocione que igual en 10km estoy tirado en el arcén y me tiene que montar en su Harley para llevarme a meta a que me atiendan. Nos sobrepasa un coche de la organización para preguntarme si necesito algo. Un nuevo par de piernas estaría bien, pero me conformo con una botellita de Powerade. Un poco antes de llegar al Parador de Uaymitun, donde los de 50km realizamos el retorno, noto que es necesario  cambiar el agua al canario. Le pregunto a mi socio si puedo parar a orinar o me denunciará por hacerlo en la vía publica (bueno más bien en una carretera estatal). Entre risas me dice que no dirá nada, si yo también mantengo la boca cerrada, ya que el va a hacer lo propio que tras 2 horitas desde que salimos también aprietan las ganas.

Yo me recreo menos que mi compi, que no está la cosa para ir perdiendo segundos en vano. Continúo yo en soledad y ahora me doy cuenta que poca visibilidad hay al no llevar una moto alumbrando al lado. Aunque no pasa ni un minuto cuando escucho el inconfundible sonido de la aceleración de la Harley hasta ponerse nuevamente a la velocidad de la tortuga a mi lado.

Llegamos así al punto de retorno, que se sitúa en el km 25 - 2:02:12 (5k @ 4´47´´). Aún me queda bastante agua en la camel, por lo que no paro a rellenarla como tenía pensado.  Más animación, música y lo de las fotos ya ni modo ~Asumo que al menos estarán en la computadora de alguien o en internet en algún sitio ocultas~ Bebo isotónica, me refresco echándome más agua por encima y entiendo que ha llegado el momento de declararme a mi compi de fatigas :-) Le pregunto si quiere pasar a ser mi equipo de hidratación y acepta encantado. Por tanto agarro 2-3 bolsitas de agua, y él las guarda para írmelas suministrando conforme las vaya necesitando.

Apenas un par de minutos de emprender el regreso, me cruzo a un corredor que viene muy fuerte, mucho más cerca de lo que pensaba. Va sin moto que lo escolte y por eso no había manera de que supiese a que distancia marchaba tras de mí. Con un grito le pregunto a que distancia va, a sabiendas que si me dice que va a 50km en 5 min me está sobrepasando. Afortunadamente me dice que va a los 100k, yupiii. Como a los 4 minutos del giro de 180 grados, sí viene el grupo perseguidor con la moto. Aunque varios van a los 100k sí sé que un par girarán en el 25 por estar participando en la de 50k.

Echo cuentas y veo que 7-8 min quedando  24km por delante no va ser suficiente para mantener la plaza, cuando me llegue el bajón, si ellos consiguen mantener el ritmo. Pero no quiero estresarme con esa posibilidad ahora. Si tiene que pasar, pasará. Mi compa me anima, y me dice que aún les llevo mucho y ya no me pillan, pero yo sé que aún queda un mundo. Entre tanto nos cruzamos a un grupo de 8-10 corredores con música e iluminación a tuti y me comenta que en ese grupo va el Gobernador de Yucatán que va a correr al menos 25km. La verdad ya podrían tomar ejemplo más políticos, mis respetos para Rolando. Además también iba con ellos don Leonel, padre de Yohjanzen, quien a sus más de 70 primaveras ahí lo tienen metiéndose entre pecho y espalda un ultra de 100k. Impresionante!!!


Rolando Zapata corriendo en el grupo de Leonel Macias, 
quien es el fundador de la carrera y participaba en la distancia de 100k


Vuelvo a pasar por el control del km 20 que ahora es el km 30 - 2:25:59 (5k @4´45´´) y comienzo a sospechar que no voy a poder mantener el ritmo mucho tiempo más. Bebo agua, pero tengo cada vez más sed. Le voy comentando a mi colega que como no me de alguien isotónica pronto, en 2 km estoy sentado en el arcén llorando. Parece que el de arriba me hace un guiño y en eso aparece un carro con dos chicas, supongo que de la organización, y van cargaditas de bolsas con isotónica. Me bebo 2-3 bolsas con ansia, además de agua, y continuo a lo mio. Como mi compi motorizado va en contacto con la moto del grupo perseguidor, les dice que le avisen cuando lleguen al control del 30. Van pasando los minutos y nadie le dice nada. Cuando por fin le confirman,  han pasado como unos 15 minutos desde que yo atravesara ese punto.

Anonadado me hallo de haber duplicado el margen acumulado en los 25 primeros km en los 7 últimos. Entiendo que las duras condiciones climatológicas no solo están pesándome a mi. Sigo pues intentado mantener el paso y  finalmente, aprovechando que veo a otro chavo en su bici (también tú fuiste mi salvador) repartiendo bebidas, decido parar al llegar al km 35 - 2:50:58 (5k @ 4´59´´).

Hasta aquí llegó lo que se daba. Le digo a mi compi que vaya practicando el equilibrio porque de aquí en adelante la Harley va a pasar de modo tortuga a caracol. Arranco nuevamente, pero ya mi carrera está hecha. Básicamente me ha pasado como en muchos maratones, que mis reservas me han valido hasta que quedan 5-7km para meta. La bronca es que hoy, después de cubrir la distancia de Filípides, tendré que realizar 8km más. No sé que me pasa, que tengo una sed brutal y eso que he bebido bastante. Meto como puedo un par de kms a 5´4X´´, pero poco antes de llegar al km 38 comienzo a sentir ansia y el estómago revuelto. No hay otra que pueda hacer. 

En eso llega en moto otro compañero de mi amigo y mientras ellos están platicando en sus Harleys, yo me orillo un poquito al arcén, deditos a la garganta y aleeee...todo lo que sale es puro líquido pero era necesario hacerlo. Los pobres me miran flipando y me preguntan lo más típico que se puede preguntar en estos casos: ¿Cuál es el premio? Les contesto que obviamente si hubiesen premios económicos no estarían ellos acá en estos momentos, sino muchos km delante acompañando a los punteros. Pero les digo que el trofeito y mi foto en el podio vale oro.
Con cara de no entender nada, vuelven a emprender camino tras mi penoso trote-caminata.

Obviamente a estas alturas, estando como estoy, solo voy poniéndome pequeños objetivos para ir teniendo motivación para seguir y no acabar tumbado en el pasto del arcén. Mi próximo objetivo, el punto de control al que llego km 40 - 3:21:12 (5k @ 5´55´´). 
Ahí es nada, en 5k me han caído más de 5 minutos, y espérate lo que queda.

Esperando tener confirmación del paso por el km40 del grupo perseguidor, paso aproximadamente el Maratón en 3h33 (más de 30 min más lento que hace 6 semanas en Sevilla) y me salen 14 canas solo de pensar que he de cubrir 8km más. Cuando voy ya casi por el km44, por fin le confirman a mi compi que pasa el 2º por el km40. Eso significa que le llevo como 24´de ventaja restando poco más de 6km para finalizar. Por fin me giro y, a pesar de la cara de zombi que debo de llevar, con una sonrisa le pregunto si el cacharro ese sobre el que va encima tiene buenas sirenas porque va a tener que despertar a medio Chelem cuando esté escoltándome en la recta de meta. Vuelve a quedarse a saludar a otros compañeros que están a la salida de Progreso y otro motorista vuelve a pillar su relevo. Subo tranquilamente la cuesta del puente caminando y paso el km 45 - 3:51:30 (5k @ 6´03´´).

De repente, al embalarme bajando el tramo descendente del Puente, el estómago vuelve a revolverse y tengo que parar  a hacer lo mismo que 7 km atrás. Pero apenas sale nada, son puras arcadas que lo único que me provocan es malestar.

Y cuando estoy relajadito ya casi en el km 47, el nuevo policía que me acompaña me suelta el bombazo: Apúrate chavo que ya me han reportado que el segundo ha pasado el puente!!

¿¿Como??? Si hace apenas 2km le llevaba unos 25´ min, como puede ser que ahora vaya a menos de 10´. Ha hecho trampas seguro.
En teoría, quedando solo 3 km, aunque solo le llevase 8 - 10 min, mucho se tendría que torcer el asunto para que me sobrepasase. Por poner un ejemplo, si yo los hiciera a 7’/km, él tendría que correrlos a menos 4’/km. Pero en esos momentos, tal es mi estado de machaque mental, que no reparo en eso. Me agobio sobremanera pensando en que aún me cazan en Chelem después de tirarme más de 4 horas corriendo en cabeza.

Voy girándome constantemente y veo detrás mio una sirena aproximándose cada vez más. Cuando ya doy por hecho que me van pillar, me paro a esperarlos porque les voy a cantar las 40 ya que estoy emp….ísimo. Y cuando al fin los tengo a escasos metros, achinando los ojos para agudizar la vista, veo que la sirena en realidad es de un coche y no viene corredor alguno junto a él. Les pregunto a los policías de su interior si tengo cerca el segundo y me dicen que tranquilo que no me pilla.


En el km 48, vuelve a mi lado mi compi y le cuento el susto que me ha metido su compañero. Se ríe y me comenta que al final de todo tenía razón en lo que me dijo allá por el km 20. Me dice que en Chelem me prohíbe parar a andar y que he de cruzarlo corriendo hasta alcanzar la meta.
Le digo que eso está hecho y me dispongo a recorrer el km más increíble vivido en una carrera desde que me puse mi primer dorsal hace más de 12 años. Sí, quizás vaya a 6 min/km, pero es increíble la sensación al entrar a Chelem sobre las 00:15 del Viernes Santo y ver a la gente en la calle aplaudiéndome a mi paso mientras me escolta una Harley con la sirena puesta.

Encaro la recta de meta y el speaker por megafonía anuncia mi llegada. Cruzo finalmente bajo el arco tras recorrer 50000m en 4:21:50 siendo el llegado número 1 de los 40 finishers que registró la distancia de 50k (sumándoles los 31 llegados en el 100k, se puede ver el gran porcentaje de abandonos teniendo en cuenta que salimos 120 corredores)




No tener foto en los puntos de avituallamiento no me importa,
pero esta sí que me ha dolido que saliese borrosa y además tapando a mi compi en
su moto

Oraleeee. Quien me iba a decir esto cuando andaba dudando hace 2 días si inscribirme a la carrera una hora y media antes de que cerrasen inscripciones. Acabo de ganar la primera carrera en mi vida (aquellos 2 parkruns en Aberdeen no cuentan ya que son más bien reuniones de amigos) y encima ha sido un Ultramaratón!!!

Todavía estoy que no me lo creo. Me hacen fotos para el periódico del día siguiente y me felicita todo el mundo. Carajo, hasta me siento importante jiji. Me tumbo en una colchoneta a descansar y me dan un masaje de 20min con bolsas de hielo que me deja nuevo. 


Allí en la valla, esperando pacientemente a que finalice el masaje, aguarda él: Mi cuate, mi compadre, mi ángel de la guarda esta noche. Le digo que vayamos a tomarnos una foto y mientras caminamos hacía el arco, advertimos que hace ya 5 horas desde que cruzamos nuestras primeras palabras y resulta que todavía no sabemos nuestros nombres. Mera formalidad, es un dato sin importancia. Sea como fuere, siempre recordaré a Gilberto por su ayuda y ánimos en la calurosa noche de Jueves Santo de 2015 en aquel pequeño pueblito de pescadores de la Península de Yucatán.


Del resto de la noche y la mañana siguiente que decir… Fue un disfrute ver llegando uno a uno los competidores del 50k con la satisfacción en el rostro por haber superado un reto de este calibre.


Aunque también lamentablemente tuve que ver a tramposos que llegaron a meta, tras realizar muchos km en coches de parientes o amigos, intentando engañar al resto (incluso llegando en posiciones de podio). Afortunadamente la gente de la organización no es tan pendeja como ellos pensaban y los agarraron de volada. De ser yo, les prohibiría participar en la carrera de por vida.

Nos tocó incluso atender a un compañero que había sufrido un bajón de tensión o azúcar en la carrera y lo trajeron a meta con los ojos en blanco. Afortunadamente la primera chica que acababa de llegar (Felicidades Jazmin, eres una máquina!!) es paramédico y, gracias a sus consejos, en seguida don Ángel se recuperó y todo quedó en un susto.

Y finalmente sobre las 3 am me fui al carro a dormir un poquito, porque estaba que me caía. Sobre las 7:00 me desperté y fui para la salida, donde ya estaban llegando los primeros de los 100k (esta gente sí son de otra pasta)

Nos emocionamos con la llegada a meta de Chepo, atleta con una discapacidad motora que logró cubrir los 100k después de que el año anterior se le quedase la espinita al abandonar a los 80km.


Luego cebichito junto a Yohjanzen, quien superó con nota también los 100k, y unos compas más y sobre las 11 am a la ceremonia de premiación donde ahí por fin tendría una foto como Dios Manda (nunca mejor dicho).




¿Cómo me irá Boston en 2 semanas? Ni me importa, como diría aquel… Que me quiten lo bailao.


Fotos: ActivateYuc, Pascual Bartolo Perez y Mías propias

19 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Vicente... Me has emocionado desde que nos conocemos con dos post, el primero aquel maratón de Valencia donde compartimos kilómetros y a pesar de ir totalmente roto conseguiste llegar a meta y por supuesto en este....
      En la entrada anterior no se como miré el cartel de la prueba que leí carrera de la fe 10 km, vamos que ni me molesté en opinar al pensar que era un 10K cuando hoy veo que eran 100 y 50 km.!!!
      Cada vez estoy mas convencido de que tu forma de correr es la adecuada, la correcta, la mas arriesgada pero la que te ha llevado a conseguir todo lo que has conseguido. Aunque hoy te hubieran pillado a escasos kilometros para meta, esa sensación de ir primero durante tantos kilómetros tuvo que ser la leche....
      Me has puesto la carne de gallina jodio y te juro que me he alegrado no sabes cuanto por este triunfo. eres un fenómeno Vicentillo que lo sepas...

      te debes unas birras en el urogallo, no te las perdono ;-)
      Un fuerte abrazo....

      Boston??? después de esto que le den a Boston... como dicen: no comer por haber comido...

      Eliminar
    2. Ay mi Javivi que sentimental XD

      Ambos sabemos, aunque me eches flores, que mi manera de correr para nada es la más adecuada. Además de sin sentido, lo único que hago es reventarme y llegar siempre arrastrándome a meta. Pero como ya todos los que me conocen saben, no sé (ni creo que aprenda) correr de otro modo. Ya puedo dar gracias por no haberme tenido que retirar nunca, y suerte que esta vez iba primero y eso hace que des un plus y soportes más sufrimiento si cabe, porque si llego a ir en mitad de la clasificación cuando estaba vomitando en el km38 con un ansia tremenda, estás tú que iba a continuar para completar 12km en ese estado...

      Boston, cada día tengo más claro que ire de paseo, aunque conociéndome, no prometo nada :-)

      Un abrazaco

      Eliminar
  2. Eres puro espectáculo amigo, además puedo presumir de conocer a dos ultraganadores y los dos alopoia cheve y tu, un abrazo tronk

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hombre claro, Cheve y yo estamos ahí mano a mano con los Scotts Jurek y Kilians Jornet XD

      Gracias Juanillo.
      Un abrazo

      Eliminar
  3. Joder Vicen eres la leche, triunfando en las Américas como el Bisbal, enhorabuena campeón, nunca mejor dicho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Solo me faltan los rizos y un estribillo pegadizo,jaja

      Gracias Miguel, pero obvio fue un triunfo anecdótico.

      Eliminar
  4. Me gustó mucho tu narración, lo leo como si yo lo estuviese viviendo. También me gustó muchísimo el hacer participado en esta carrera, terminé en el puesto 23 de los 100 km con 16:00 hrs. Fue mi primer ultramaratón.
    Felicidades por tu primer lugar. Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Juan Carlos,

      Lo mío tampoco tiene un gran mérito. Lo vuestro, corredores del 100k, si es digno de elogio. Y en tu caso mucho más por ser tu debut en la ultradistancia y además hacerlo con esas condiciones climatológicas.

      Lo dicho, para mi sois HEROES.

      Saludos compañero y enhorabuena por tu superar un reto de ese calibre ;-)

      Eliminar
  5. Madre mía que crónica, me ha faltado ir mirando para atrás mientras leía, que tensión por favor.
    Menuda alegría al ver que ganabas y que emoción se debe de sentir cuando corredores como nosotros populares entran en meta siendo el primero de todos los que salieron.
    Enhorabuena tío creo que te mereces haber ganado esa ultra por tu valentía y tu fuerza.
    Ole tus cojones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que en el km 3 o 4 sí que le eché pelotas escapándome en solitario yendo al lado de chavos que tenían muchas más pintas de corredor que yo.

      Pero oye mira, al final se alinearon los planetas y tras muchas circunstancias, conseguí llegar 1º

      La verdad es que, todos los que somos corredores populares del pelotón, deberíamos vivir al menos una experiencia de estas en la vida porque está padre. Te sientes élite por un día,jaja, aunque en la siguiente carrera a la que acudas no pases de la mitad de la tabla.

      Un abrazo máquina

      Eliminar
  6. Enhorabuenaaaaa, ya quisiera yo ganar una carrera aunque fuera penando así, incluso has hecho para 50k el tiempo que he hecho yo en alguna maratón, ya puedes decir que no sólo has ganado una carrera, sino que además has ganado un ultra. Esa sensación de ir solo a oscuras (sin otros corredores) yo también la conozco, si bien en mi caso llevaba bastantes más delante que detrás.
    Y yo también soy como tú, sin disciplina en los entrenamientos, y cuando veo una carrera que me tira me inscribo sin pensarlo, lo que se llama descerebrados.
    Un saludo y enhorabuena de nuevo, seguro que en Boston no te sale mal, aunque no sea tu mejor carrera.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Junanlu.

      Jejej arriba los descerebrados!!!

      En Boston mi intención a día de hoy es tomármelo tranqui, aunque ya veremos conforme se vaya acercando el momento XD

      Eliminar
  7. Aúpa Nano¡¡¡
    Enhorabuena pendejo¡¡¡¡ Ganar una carrera no es nada fácil, y menos aún un ultra¡¡¡¡
    Encima con emoción, lo de las motos, sirenas, etc, es de película¡¡¡
    Enhorabuena de nuevo¡¡¡

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Más bien de serie: Walking dead sería el título si te fijas en los últimos 15km.

      Fácil no fue, para que negarlo, pero ayudó sobremanera que fuese una prueba familiar con pocos participantes y afortunadamente, para mi, sin mucho nivel atlético en lo que a ritmos se refiere. Sí se llegan a presentar 2 o 3 galgos como tú, se me hubiese jorobado el invento XD

      Un abrazaco nano.

      Eliminar
  8. ¡¡Panda de pendejos!! Que te pilla el segundo...esos lo que son...¡¡CABRONES!!

    Menudo rato que me he echado leyendo tocayo, que grande eres contándolo, lo que me he podido reir con esa aventura, porque eso es lo que te ocurrió, una aventura que muy pocos pueden contar.

    Un abrazo y que sea lo que el "vigaro" diga en Boston :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaj, este comentario se me pasó tocayo. Me he dado cuenta que el hotmail donde llegan las respuestas, a veces falla y no me avisa de algunos.

      Síii, menudos CABRONES esos que se suben al coche para adelantar camino.Pero bueno ni modo, es pasa en multitud de carreras y no hay que hacerse mala sangre con ello.

      Un abrazo compi

      Eliminar
  9. Muchas felicidades.tubimos muchas cosas en comun.corri sin equipo logostico y con una camel bag y una lampara.eso si mucho apoyo por parte de los equipos de otros ultras.victor zarza

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Victor,

      Disculpa la tardanza en contestar. No me había llegado el aviso de respuesta al correo.

      Felicidades a ti también, Sí la verdad, por poderse se puede, pero debe de ser mucho más ameno llevar un equipo que te de charla, te facilite hidratación y te eché porras cuando más lo necesites.

      Un abrazo

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...